Audi A7 Sportback 3.0 TFSI quattro S tronic 7 vel. · 299 CV (2010-2011)

2011
Gasolina
AWD
Automático 7v
Audi A7 - Vista 1
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Audi A7 - Vista 3
Audi A7 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A7

Potencia

299CV

Par

440Nm

Consumo

8.2l/100

Emisiones

190g/km

0-100 km/h

5.6s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1845kg

Precio

65,930

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

AWD

Plazas

4 / 5 puertas

Maletero

535 L

Depósito

65 L

Potencia

220 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima299 CV / 220 kW
Par máximo440 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito65 L
Maletero535 L

Análisis detallado del Audi A7 Sportback 3.0 TFSI quattro S tronic 7 vel. · 299 CV (2010-2011)

Descripción general

El Audi A7 Sportback de 2011 irrumpió en el mercado como una obra de arte rodante, una fusión sublime entre la elegancia de una berlina de lujo, la silueta apasionada de un coupé y la versatilidad de un cinco puertas. Con su potente motor 3.0 TFSI de 299 caballos y la legendaria tracción quattro, este coche no era solo un medio de transporte, sino una declaración de principios sobre diseño, potencia y sofisticación.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del A7 es una experiencia que inunda los sentidos. El empuje del motor V6 sobrealimentado es instantáneo y adictivo, catapultándote de 0 a 100 km/h en apenas 5.6 segundos con una banda sonora mecánica refinada y poderosa. La tracción quattro te ancla al asfalto con una confianza absoluta, permitiéndote trazar curvas con una precisión y seguridad que desafían su tamaño. La caja S tronic de doble embrague cambia de marcha con una velocidad y suavidad imperceptibles, creando una sensación de flujo constante. Es un devorador de kilómetros en autopista que te aísla en una burbuja de confort y un atleta dispuesto a emocionarte en cada giro.

Diseño y estética

Su diseño es, sencillamente, atemporal. La línea del techo descendente que fluye hasta una zaga perfectamente integrada es su rasgo más icónico y seductor. Con casi cinco metros de largo, su presencia es imponente pero grácil. El frontal, con la parrilla Singleframe y sus afilados faros, proyecta una mirada agresiva y elegante a la vez. Por dentro, te recibe un habitáculo que es una clase magistral de ergonomía y lujo. Materiales nobles como el aluminio y el cuero se combinan en un entorno minimalista y tecnológico, donde cada detalle está pensado para el placer del conductor y los pasajeros.

Tecnología y características

En su momento, el A7 fue un escaparate tecnológico para Audi. El motor 3.0 TFSI con inyección directa y compresor ofrecía una respuesta inmediata, eliminando el retardo de los turbos de la época. La combinación de la tracción integral quattro y el cambio S tronic de 7 velocidades representaba la cúspide de la ingeniería de la marca, garantizando un rendimiento y una eficiencia excepcionales. El interior estaba presidido por el innovador sistema MMI con su pantalla retráctil, que mantenía el salpicadero limpio y despejado, junto con un arsenal de ayudas a la conducción que lo situaban a la vanguardia de su segmento.

Competencia

El Audi A7 Sportback entró en un nicho exclusivo, compitiendo directamente con el pionero del segmento, el Mercedes-Benz CLS, que ofrecía un enfoque similar en cuanto a elegancia. También se enfrentó al Porsche Panamera, que apostaba por un carácter más puramente deportivo, y al BMW Serie 5 GT, que priorizaba la funcionalidad. El A7 se posicionó inteligentemente como el equilibrio perfecto: tan elegante como el CLS, casi tan práctico como el Serie 5 GT y con un dinamismo que, gracias a la tracción quattro, le permitía mirar de tú a tú al Panamera en muchas situaciones.

Conclusión

El Audi A7 Sportback 3.0 TFSI quattro de 2011 es mucho más que un coche; es una experiencia completa. Representa la perfecta armonía entre un diseño que enamora, unas prestaciones que emocionan y una tecnología que fascina. Es un gran turismo en el sentido más puro de la palabra, capaz de ofrecer un confort soberbio en largos viajes y una agilidad sorprendente cuando la carretera se retuerce. Incluso hoy, sigue siendo un vehículo profundamente deseable, un icono que demostró que la funcionalidad y la belleza no solo pueden coexistir, sino que pueden crear algo extraordinario.