Audi A7 Sportback 3.0 TFSI 333 CV quattro S tronic 7 vel. (2014-2018)

2014
Gasolina
AWD
Automático 7v
Audi A7 - Vista 1
Audi A7 - Vista 2
Audi A7 - Vista 3
Audi A7 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A7

Potencia

333CV

Par

440Nm

Consumo

7.7l/100

Emisiones

178g/km

0-100 km/h

5.3s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1885kg

Precio

73,890

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

AWD

Plazas

4 / 5 puertas

Maletero

535 L

Depósito

65 L

Potencia

245 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima333 CV / 245 kW
Par máximo440 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito65 L
Maletero535 L

Análisis detallado del Audi A7 Sportback 3.0 TFSI 333 CV quattro S tronic 7 vel. (2014-2018)

Descripción general

El Audi A7 Sportback de 2014 no es simplemente una berlina de lujo, es una declaración de intenciones sobre ruedas. Representa la fusión perfecta entre la elegancia de un coupé, la funcionalidad de una berlina de cinco puertas y el corazón de un deportivo. Con su potente motor 3.0 TFSI de 333 caballos, la legendaria tracción quattro y un precio que reflejaba su exclusividad, este A7 se posicionó como un objeto de deseo para quienes buscan un automóvil que lo tenga todo sin comprometer nada.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del A7 Sportback es iniciar un viaje sensorial. El V6 sobrealimentado por compresor empuja con una fuerza contundente y lineal, catapultándote de 0 a 100 km/h en apenas 5.3 segundos mientras una melodía mecánica embriagadora inunda el habitáculo. La transmisión S tronic de doble embrague cambia de marcha con una rapidez y suavidad telepáticas, mientras que la tracción quattro te ancla al asfalto, transmitiendo una sensación de seguridad y control absolutos, incluso cuando el ritmo se vuelve vertiginoso. Es un gran turismo en su máxima expresión, un devorador de kilómetros que te aísla del mundo exterior en un capullo de lujo y confort.

Diseño y estética

La silueta del Audi A7 es poesía en movimiento. Su línea de techo descendente, que fluye sin interrupción desde el pilar A hasta la zaga, es una obra de arte que redefinió el concepto de coupé de cuatro puertas. Cada línea está esculpida con una precisión milimétrica para crear una presencia imponente y atlética. Por dentro, el A7 te recibe en una cabina que es una clase magistral de diseño y calidad. Materiales nobles como el cuero, la madera y el aluminio se combinan en un entorno ergonómico y lujoso que envuelve al conductor y a los pasajeros, creando una atmósfera de exclusividad y sofisticación tecnológica.

Tecnología y características

En 2014, el A7 Sportback era un escaparate tecnológico. El sistema de infoentretenimiento MMI con su pantalla retráctil era el centro neurálgico de un ecosistema digital avanzado. Pero la verdadera magia residía en sus innovaciones, como los faros Matrix LED, capaces de iluminar la carretera de forma inteligente sin deslumbrar a otros conductores. Bajo la piel, la combinación del motor TFSI con inyección directa y compresor, la rapidísima caja S tronic y el sistema de tracción integral quattro representaban la vanguardia de la ingeniería automotriz de Audi.

Competencia

En el exclusivo club de las grandes berlinas coupé, el Audi A7 Sportback no estaba solo. Se enfrentaba a dos titanes alemanes que jugaban con cartas muy similares: el Mercedes-Benz CLS y el BMW Serie 6 Gran Coupé. El CLS apostaba por un diseño quizás más sensual y un confort de marcha soberbio, mientras que el Serie 6 Gran Coupé ofrecía el tacto de conducción dinámico y purista característico de BMW. Frente a ellos, el A7 se distinguía por su diseño vanguardista, su tracción quattro y un interior que marcaba la pauta en calidad y tecnología.

Conclusión

El Audi A7 Sportback 3.0 TFSI es mucho más que la suma de sus partes. Es una experiencia automovilística completa que satisface tanto la razón como la emoción. Combina una estética que roza la perfección, unas prestaciones que cortan la respiración y una versatilidad sorprendente gracias a su portón trasero. Es un coche que no envejece, un clásico moderno que sigue girando cabezas y entregando un placer de conducción puro. Una elección para quien valora el diseño atemporal y la ingeniería superior.