Especificaciones y análisis del Audi A8
Potencia
150CV
Par
310Nm
Consumo
7.2l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.9s
Vel. Máx.
220km/h
Peso
1595kg
Precio
49,283€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 4 puertas
525 L
90 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi A8 2.5 TDi 6v · 150 CV (2000)
Descripción general
El Audi A8 de 1999, en su versión 2.5 TDi, representa la culminación del lujo y la ingeniería alemana en el umbral del nuevo milenio. No era solo una berlina de representación; era una declaración de intenciones, un vehículo que fusionaba la opulencia de su segmento con una sorprendente eficiencia diésel y el placer de una caja de cambios manual de seis velocidades. Conducir este coche era experimentar el futuro del automóvil de alta gama, un futuro donde la potencia y el consumo contenido podían ir de la mano sin sacrificar un ápice de prestigio.
Experiencia de conducción
Al volante, el A8 2.5 TDi te envuelve en una burbuja de silencio y confort, pero no te dejes engañar por su refinamiento. El motor V6 diésel empuja con una fuerza contundente y serena desde muy bajas vueltas, haciendo que los 150 caballos se sientan como muchos más. Cada cambio con la precisa transmisión manual de 6 marchas es una conexión directa con la máquina, una sensación casi perdida en las berlinas de lujo modernas. Su aplomo en carretera es imperial; devora kilómetros con una estabilidad imperturbable, transmitiendo una seguridad y una calidad de rodadura que te hacen sentir invencible en cada viaje.
Diseño y estética
El diseño del Audi A8 de esta generación es un ejercicio de elegancia atemporal y sobriedad. Sus líneas fluidas y su imponente presencia, con más de cinco metros de longitud, proyectan una imagen de poder discreto, sin estridencias. Fue un pionero en el uso del aluminio en su construcción, lo que se traduce en una ligereza sorprendente para su tamaño. El interior es un santuario de materiales nobles y ajustes perfectos, donde cada botón y cada superficie están diseñados para el deleite táctil y visual, creando un ambiente que, incluso décadas después, sigue sintiéndose lujoso y extraordinariamente bien construido.
Tecnología y características
En el año 2000, este A8 era un escaparate tecnológico. Su motor 2.5 TDi con inyección directa, turbo de geometría variable e intercooler era una obra de arte de la ingeniería diésel, ofreciendo un rendimiento y una eficiencia extraordinarios. La caja manual de seis velocidades era una rareza que demostraba el enfoque de Audi hacia el conductor. Además, su chasis con suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes, una solución heredada de la competición, garantizaba un comportamiento dinámico y un confort de marcha superiores. Era tecnología al servicio de una experiencia de conducción sublime.
Competencia
En la arena de los titanes, el Audi A8 se enfrentaba sin complejos al Mercedes-Benz Clase S y al BMW Serie 7. Mientras el Clase S era el epítome del confort ostentoso y el Serie 7 apostaba por un dinamismo más marcado, el A8 ofrecía un equilibrio único. Su gran baza era esta versión diésel manual, que jugaba en una liga propia al combinar el prestigio de una gran berlina con unos costes de uso razonables y una implicación en la conducción que sus rivales automáticos no podían igualar. Era la elección inteligente y pasional para el ejecutivo que disfrutaba del viaje tanto como del destino.
Conclusión
El Audi A8 2.5 TDi de 1999 es mucho más que una simple berlina de lujo de su época. Es un testimonio de la audacia de Audi, un coche que redefinió las reglas al ofrecer una combinación magistral de confort imperial, eficiencia diésel y el placer puro de una conducción manual. Representa un momento único en la historia del automóvil, un clásico moderno que sigue evocando admiración por su ingeniería, su calidad y el alma que transmite en cada kilómetro.




