Especificaciones y análisis del Audi A8
Potencia
310CV
Par
410Nm
Consumo
12.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
6.9s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1825kg
Precio
76,710€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
AWD
5 / 4 puertas
525 L
90 L
228 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi A8 4.2 quattro tiptronic 5 vel. · 310 CV (2000-2002)
Descripción general
El Audi A8 4.2 quattro de principios de siglo no era simplemente una berlina de lujo, era una declaración de intenciones. Representaba la culminación de la ingeniería de Audi, un vehículo que fusionaba una potencia soberbia con una elegancia atemporal, estableciéndose como un auténtico buque insignia y un símbolo de estatus y vanguardia tecnológica.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es una experiencia que envuelve los sentidos. El empuje del motor V8 de 310 caballos es contundente pero increíblemente refinado, un torrente de fuerza que se entrega con una suavidad exquisita. La tracción total quattro transmite una sensación de seguridad y aplomo absolutos, como si el coche estuviera soldado al asfalto, permitiendo devorar kilómetros de autopista con una serenidad y un confort que aíslan del mundo exterior.
Diseño y estética
Su diseño es un ejercicio de contención y elegancia. Las líneas puras y las proporciones perfectas, obra de la escuela de diseño alemana, le confieren una presencia imponente pero discreta. Fue pionero con su carrocería de aluminio Audi Space Frame, una proeza que no solo hablaba de ligereza, sino de una visión de futuro. Por dentro, el habitáculo era un santuario de materiales nobles y ajustes milimétricos, un estándar de calidad que definía el lujo de la época.
Tecnología y características
La verdadera revolución de este A8 residía en su esqueleto: el Audi Space Frame de aluminio, que lo hacía más ligero y rígido que sus rivales de acero. Esta innovación, combinada con la legendaria tracción integral permanente quattro y un sofisticado motor V8 con cinco válvulas por cilindro, lo posicionaba en la cima de la vanguardia tecnológica. Era una demostración de poderío técnico en un tiempo donde la ingeniería mecánica aún reinaba.
Competencia
En la arena de los titanes, el A8 se medía cara a cara con los incondicionales Mercedes-Benz Clase S y BMW Serie 7. Frente a la opulencia y el confort del Mercedes y el dinamismo del BMW, el Audi jugaba la carta de la tecnología y la seguridad total. Su tracción quattro y su construcción en aluminio le otorgaban una personalidad única, atrayendo a un conductor que buscaba no solo lujo, sino también inteligencia y eficacia en cualquier circunstancia.
Conclusión
El Audi A8 4.2 quattro es mucho más que un coche; es un hito de la automoción. Unió como pocos el rendimiento de un deportivo, la seguridad de una fortaleza rodante y el confort de un salón de lujo. Su legado perdura, consolidando a Audi en el olimpo de las marcas premium. Hoy, es un clásico moderno que sigue emocionando por su profunda calidad de ingeniería y su capacidad para hacer que cada viaje sea una experiencia memorable.




