Especificaciones y análisis del Audi A8
Potencia
209CV
Par
280Nm
Consumo
8.3l/100
Emisiones
199g/km
0-100 km/h
8s
Vel. Máx.
238km/h
Peso
1765kg
Precio
69,450€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 7v
FWD
5 / 4 puertas
500 L
90 L
154 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi A8 2.8 FSIe multitronic · 209 CV (2008-2009)
Descripción general
El Audi A8 de 2008 representa la cúspide del lujo y la ingeniería alemana de su época. Esta versión 2.8 FSIe multitronic se presentaba como una puerta de entrada a un mundo de exclusividad, combinando la majestuosidad de una gran berlina con una sorprendente apuesta por la eficiencia. No era solo un coche, era una declaración de intenciones, un santuario rodante donde el poder y la elegancia se daban la mano de una forma sutil y refinada.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del A8 2.8 FSIe es sumergirse en un oasis de calma y suavidad. El motor V6 de 209 CV susurra en lugar de gritar, entregando su potencia de manera lineal y progresiva gracias a la transmisión Multitronic. No busca arrancadas fulgurantes, sino un empuje constante y sereno que te aísla del mundo exterior. La suspensión neumática, un sello de la casa, filtra cada imperfección del asfalto, creando una sensación de flotar sobre la carretera. Es un coche que invita a devorar kilómetros sin fatiga, donde el verdadero lujo es el silencio y el confort absoluto.
Diseño y estética
El diseño del Audi A8 de 2008 es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas, fluidas y sobrias, huyen de la ostentación para proyectar una imagen de poder sereno y confianza. La imponente parrilla Singleframe y la silueta alargada definen una presencia inconfundible en la carretera. Por dentro, el habitáculo es una obra maestra de la artesanía, donde cada material, desde la madera noble hasta el cuero más fino, ha sido seleccionado y ajustado con una precisión milimétrica. Sentarse en él es experimentar un lujo que no necesita gritar para hacerse notar.
Tecnología y características
En su momento, este A8 era un escaparate tecnológico. El corazón de su innovación residía en el Audi Space Frame (ASF), una carrocería de aluminio que reducía el peso y aumentaba la rigidez. El motor 2.8 FSI con inyección directa y el sistema Valvelift era un prodigio de la ingeniería, buscando optimizar cada gota de combustible. A bordo, el sistema de infoentretenimiento MMI centralizaba el control del vehículo de una forma intuitiva para la época, mientras que la suspensión neumática adaptativa garantizaba un confort supremo. Era tecnología al servicio del bienestar.
Competencia
En el olimpo de las grandes berlinas, el Audi A8 se medía con titanes como el Mercedes-Benz Clase S y el BMW Serie 7. Mientras el Clase S era el estandarte del confort clásico y el Serie 7 apostaba por un dinamismo más marcado, el A8 se posicionaba como la alternativa inteligente y tecnológica. Su tracción delantera en esta versión de acceso lo diferenciaba, ofreciendo una conducción segura y predecible frente a la propulsión trasera de sus rivales directos. También competía con el refinamiento del Lexus LS, pero el Audi siempre jugó la carta de la discreción elegante.
Conclusión
El Audi A8 2.8 FSIe multitronic de 2008 es mucho más que una berlina de lujo; es una experiencia de viaje en primera clase. Su mayor virtud es el equilibrio magistral entre una presencia imponente, un confort soberbio y una eficiencia notable para su tamaño. No es el más rápido ni el más deportivo de su segmento, pero sí uno de los más inteligentes y refinados. Es la elección perfecta para quien busca la máxima calidad y tecnología de Audi en un formato que prioriza la suavidad y el bienestar a bordo por encima de todo.




