Especificaciones y análisis del Audi A8
Potencia
232CV
Par
450Nm
Consumo
8.4l/100
Emisiones
226g/km
0-100 km/h
7.8s
Vel. Máx.
243km/h
Peso
1905kg
Precio
73,430€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
AWD
5 / 4 puertas
500 L
90 L
171 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi A8 3.0 TDI quattro tiptronic · 232 CV (2008)
Descripción general
El Audi A8 de 2008 no es solo una berlina de lujo, es una declaración de intenciones sobre ruedas. En su versión 3.0 TDI, combina la opulencia y el espacio de una limusina con la fuerza y la seguridad de su motor diésel de 232 caballos y la legendaria tracción quattro. Es un vehículo que prometía devorar kilómetros con una elegancia y una solvencia incomparables, un auténtico buque insignia de la ingeniería alemana de su tiempo.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del A8 3.0 TDI es sumergirse en un oasis de calma y poder. El motor V6 empuja con una contundencia sedosa desde muy bajas revoluciones, haciendo que cada adelantamiento sea un mero trámite. La transmisión tiptronic gestiona el par con suavidad, mientras que la tracción quattro te ancla al asfalto, transmitiendo una sensación de seguridad absoluta, sin importar si llueve o brilla el sol. El silencio a bordo es majestuoso y la suspensión adaptativa convierte cualquier carretera en una alfombra de terciopelo, aislándote del mundo exterior en una burbuja de confort.
Diseño y estética
El diseño del Audi A8 de 2008 es un ejercicio de elegancia atemporal y poder contenido. Sus líneas fluidas y su imponente parrilla Singleframe le otorgan una presencia inconfundible en la carretera, sin caer en la ostentación. Es una escultura rodante de más de cinco metros que transmite solidez y prestigio. Por dentro, el habitáculo es una obra maestra de la ergonomía y los materiales nobles. Cada botón, cada inserción y cada costura del cuero respiran una calidad que deleita los sentidos y te hace sentir en un entorno de primerísima clase.
Tecnología y características
En 2008, el A8 era un escaparate tecnológico. Su chasis de aluminio, conocido como Audi Space Frame, le proporcionaba una ligereza y rigidez estructural sobresalientes para su tamaño. La tracción integral permanente quattro no era solo un extra, sino el corazón de su dinámica segura y eficaz. A esto se sumaba una avanzada suspensión neumática que permitía elegir entre un confort sublime o una firmeza más deportiva, demostrando que el lujo también residía en la inteligencia y la adaptación al entorno.
Competencia
En el exclusivo olimpo de las grandes berlinas de representación, el Audi A8 3.0 TDI se medía con titanes de la industria. Su rival más directo era el Mercedes-Benz Clase S, el eterno referente en lujo y confort, y el BMW Serie 7, que siempre aportaba un toque más dinámico y centrado en el placer de conducir. Otros contendientes como el Jaguar XJ ofrecían un enfoque diferente, con un diseño y un carácter distintivamente británicos, pero el A8 jugaba sus cartas con la tracción quattro y una calidad de construcción que creaba escuela.
Conclusión
El Audi A8 3.0 TDI quattro de 2008 es mucho más que un coche; es una experiencia de viaje en primera clase. Representa el equilibrio perfecto entre prestaciones contundentes, un confort soberbio y una seguridad imperturbable. Fue y sigue siendo una elección magistral para quien busca una berlina de lujo discreta, tecnológicamente avanzada para su tiempo y construida con una atención al detalle casi obsesiva. Un coche que envejece con la dignidad de las grandes obras de ingeniería.




