Audi S8 5.2 V10 FSI quattro tiptronic · 450 CV (2007-2008)

2008
Gasolina
AWD
Automático 6v
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Audi A8 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A8

Potencia

450CV

Par

540Nm

Consumo

13.4l/100

Emisiones

319g/km

0-100 km/h

5.1s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

2015kg

Precio

108,750

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

500 L

Depósito

90 L

Potencia

331 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima450 CV / 331 kW
Par máximo540 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito90 L
Maletero500 L

Análisis detallado del Audi S8 5.2 V10 FSI quattro tiptronic · 450 CV (2007-2008)

Descripción general

El Audi S8 de 2008 no es solo una berlina de lujo, es una declaración de intenciones envuelta en una elegancia atemporal. Bajo su capó de aluminio se esconde un corazón salvaje, un motor V10 atmosférico derivado directamente del Lamborghini Gallardo, que transforma a este ejecutivo discreto en un superdeportivo de cuatro puertas. Es la perfecta simbiosis entre el confort absoluto y una emoción pura, un coche que te susurra al oído en la ciudad y te grita al alma en la carretera abierta.

Experiencia de conducción

Conducir el S8 es una experiencia visceral dominada por la sinfonía de sus diez cilindros. Los 450 caballos de potencia se desatan con una progresividad adictiva, empujando sus más de dos toneladas de peso con una facilidad pasmosa y catapultándote de 0 a 100 km/h en apenas 5.1 segundos. El sonido es simplemente glorioso, un aullido mecánico que se convierte en un rugido embriagador a 7000 revoluciones. La tracción total quattro te ancla al asfalto con una confianza inquebrantable, permitiéndote trazar curvas con una precisión y aplomo impropios de una berlina de más de cinco metros.

Diseño y estética

El diseño del Audi S8 es la máxima expresión del 'lobo con piel de cordero'. Su carrocería, basada en la elegante y sobria línea del A8, apenas se distingue por detalles que delatan su potencial: las llantas de 20 pulgadas, las carcasas de los retrovisores en aluminio pulido y la cuádruple salida de escape. No grita, insinúa. Por dentro, te recibe un santuario de lujo y calidad, con materiales exquisitos, ajustes milimétricos y una ergonomía estudiada para que cada viaje se sienta como una experiencia de primera clase.

Tecnología y características

En su época, el S8 era un escaparate tecnológico. Su chasis de aluminio Audi Space Frame (ASF) era clave para contener el peso y dotarlo de una rigidez estructural superior. La inyección directa de gasolina FSI optimizaba el rendimiento y la respuesta del V10. Pero la verdadera magia residía en la combinación de la tracción integral permanente quattro, que repartía la fuerza de manera inteligente, y la suspensión neumática adaptativa, capaz de ofrecer un confort sublime en autopista o una firmeza deportiva con solo pulsar un botón.

Competencia

En el olimpo de las superberlinas de finales de los 2000, el Audi S8 se medía con titanes de la talla del Mercedes-Benz S 63 AMG, que ofrecía una opulencia y una fuerza bruta descomunales, y el BMW Alpina B7, la alternativa más exclusiva al Serie 7 convencional. Tampoco podemos olvidar al Maserati Quattroporte Sport GT S, que aportaba el dramatismo y el diseño italiano a la ecuación, ni al Jaguar XJR, con su característico encanto y empuje de compresor británico.

Conclusión

El Audi S8 V10 es más que un coche; es una pieza de historia automotriz. Representa una era en la que la ingeniería no tenía miedo de poner un motor de supercoche en una berlina de representación. Es un vehículo de contrastes, capaz de ser dócil y confortable para el día a día y transformarse en una bestia devoradora de asfalto al instante. Su sed de gasolina es tan grande como las emociones que provoca, pero es el precio a pagar por poseer uno de los últimos grandes motores atmosféricos, una joya mecánica cuyo sonido y carácter son inolvidables.