Audi A8 4.2 FSI quattro tiptronic 8 vel. · 371 CV (2012)

2010
Gasolina
AWD
Automático 8v
Audi A8 - Vista 1
Audi A8 - Vista 2
Audi A8 - Vista 3
Audi A8 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A8

Potencia

371CV

Par

445Nm

Consumo

9.5l/100

Emisiones

219g/km

0-100 km/h

5.7s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1910kg

Precio

101,390

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 8v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

510 L

Depósito

90 L

Potencia

273 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima371 CV / 273 kW
Par máximo445 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito90 L
Maletero510 L

Análisis detallado del Audi A8 4.2 FSI quattro tiptronic 8 vel. · 371 CV (2012)

Descripción general

El Audi A8 de 2010 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Representa la cúspide del lujo y la ingeniería alemana de su era, una berlina de representación que combina una elegancia imponente con una potencia que te deja sin aliento. Este 4.2 FSI quattro es la encarnación del poderío silencioso, un vehículo para quienes no necesitan gritar su estatus, sino que lo viven en cada kilómetro.

Experiencia de conducción

Poner en marcha el V8 de 4.2 litros es despertar a una bestia dormida. Su ronroneo es una promesa de poder que se cumple con una contundencia abrumadora pero siempre refinada. La aceleración es un empuje constante y lineal, una fuerza de la naturaleza que te pega al asiento sin el más mínimo atisbo de brusquedad, gracias a la exquisita gestión de la caja Tiptronic de 8 velocidades. La tracción quattro te ancla al asfalto, transmitiendo una sensación de seguridad y control absolutos, incluso cuando el ritmo se vuelve vertiginoso. Es un devorador de kilómetros que te aísla del mundo exterior, convirtiendo cada viaje en una experiencia de primera clase.

Diseño y estética

El diseño del Audi A8 es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas son puras, fluidas y musculosas, sin adornos innecesarios. La imponente parrilla Singleframe y la mirada afilada de sus faros le confieren una presencia inconfundible en la carretera. Por dentro, te recibe un santuario de lujo y perfección. Cada material, desde la madera noble hasta el cuero más fino, ha sido seleccionado y ensamblado con una precisión milimétrica. El espacio es generoso, y la atmósfera que se respira es de calma, control y un refinamiento que muy pocos coches pueden igualar.

Tecnología y características

Adelantado a su tiempo, el A8 de 2010 era una vitrina tecnológica. Su carrocería, construida en gran parte de aluminio bajo el concepto Audi Space Frame, no solo contenía el peso para un coche de su tamaño, sino que también mejoraba la rigidez y la dinámica. El sistema de tracción integral quattro, un sello de la casa, garantizaba una motricidad y seguridad superlativas en cualquier condición. En el interior, el sistema de infoentretenimiento MMI se erigía como el centro de control, ofreciendo una interfaz intuitiva para gestionar la navegación, el sonido y los ajustes del vehículo, mientras que la suspensión neumática adaptativa leía la carretera para ofrecer un confort de marcha sublime o una firmeza deportiva a voluntad del conductor.

Competencia

En el olimpo de las berlinas de lujo, el Audi A8 se enfrentaba a dos titanes alemanes. Su rival más directo siempre ha sido el Mercedes-Benz Clase S, el referente en confort y opulencia, y el BMW Serie 7, que tradicionalmente apostaba por un carácter más dinámico y una experiencia de conducción más deportiva. El A8 se posicionaba como el equilibrio perfecto entre ambos mundos: un confort excepcional combinado con la seguridad de la tracción quattro y una tecnología de vanguardia envuelta en un diseño sobrio y elegante.

Conclusión

El Audi A8 4.2 FSI quattro no es simplemente un medio de transporte, es una experiencia de viaje en sí misma. Es la elección para quien valora la ingeniería soberbia, la potencia refinada y un lujo que no necesita ser ostentoso. A pesar de los años, su calidad de construcción, su confort de marcha y su imponente presencia siguen siendo extraordinarios. Representa una forma inteligente y elegante de acceder a la cima del automovilismo, un coche que envejece con una dignidad y una clase que ya quisieran muchos modelos actuales.