Audi A8 L W12 quattro tiptronic 8 vel. · 500 CV (2014-2015)

2014
Gasolina
AWD
Automático 8v

Especificaciones y análisis del Audi A8

Potencia

500CV

Par

625Nm

Consumo

11.3l/100

Emisiones

264g/km

0-100 km/h

4.6s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

2150kg

Precio

164,670

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 8v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

520 L

Depósito

82 L

Potencia

368 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima500 CV / 368 kW
Par máximo625 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito82 L
Maletero520 L

Análisis detallado del Audi A8 L W12 quattro tiptronic 8 vel. · 500 CV (2014-2015)

Descripción general

El Audi A8 L W12 de 2014 no es simplemente una berlina de lujo; es la máxima expresión de la opulencia y la ingeniería de Audi. Concebido para quienes no aceptan concesiones, este buque insignia combina un espacio palaciego con la fuerza descomunal de su motor de doce cilindros, creando una experiencia de viaje en primera clase sobre el asfalto. Es un coche que susurra poder y prestigio en cada detalle, un santuario de confort y rendimiento que redefine el concepto de viajar.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del A8 L W12 es como tomar el control de una fuerza tranquila pero imparable. El motor de 6.3 litros y 500 caballos empuja con una suavidad y una contundencia que te pegan al asiento sin el más mínimo atisbo de brusquedad. La aceleración es un torrente de potencia lineal y adictiva, capaz de catapultar sus más de dos toneladas de 0 a 100 km/h en solo 4.6 segundos. Gracias a la tracción quattro y a una suspensión neumática que parece aislarte del mundo exterior, la sensación es de un control absoluto y un confort imperial, ya sea devorando kilómetros en autopista o navegando con una agilidad sorprendente para su tamaño.

Diseño y estética

El diseño del Audi A8 L es una lección de elegancia contenida y autoridad silenciosa. Sus líneas son fluidas y atemporales, sin estridencias, proyectando una imagen de seriedad y poder. La carrocería alargada acentúa su estatus de limusina, mientras que la imponente parrilla Singleframe y los faros Matrix LED le otorgan una mirada inconfundible. Sin embargo, es en el interior donde su alma se revela por completo. Cada superficie está revestida con los materiales más exquisitos, desde maderas nobles hasta cueros finamente cosidos. El espacio en las plazas traseras es simplemente cavernoso, un salón rodante donde el lujo y la artesanía se sienten en cada centímetro.

Tecnología y características

En 2014, el A8 L W12 era un compendio de la tecnología más avanzada de Audi. Su corazón, el motor W12, es una obra maestra de la ingeniería mecánica, ofreciendo una entrega de potencia sedosa y masiva. La tracción integral quattro, un pilar de la marca, garantiza una motricidad y seguridad impecables en cualquier condición. A esto se suma la transmisión Tiptronic de 8 velocidades y los revolucionarios faros Matrix LED, que iluminaban la noche con una precisión asombrosa. En el habitáculo, el sistema de infoentretenimiento MMI y la suspensión neumática adaptativa trabajaban en perfecta armonía para crear un entorno de viaje tan avanzado como confortable.

Competencia

En el exclusivo olimpo de las berlinas de representación, el Audi A8 L W12 se medía con una competencia formidable. Su rival más directo era el Mercedes-Benz S 600 L, el epítome del lujo y la tecnología de la estrella. Otro contendiente de peso era el BMW 760Li, que aportaba el característico dinamismo de la marca bávara a la ecuación, siendo una opción ligeramente más enfocada al placer de conducir. Fuera de Alemania, modelos como el Jaguar XJ L ofrecían alternativas con un carácter y un diseño más pasionales, aunque sin alcanzar el nivel de perfección tecnológica del Audi.

Conclusión

El Audi A8 L W12 quattro es mucho más que un coche; es una declaración de intenciones, la culminación de una filosofía donde la ingeniería de vanguardia se pone al servicio del lujo más refinado. Representa un tipo de opulencia discreta, una que no necesita gritar para demostrar su valía. Es un vehículo para ser conducido y, sobre todo, para ser disfrutado desde sus suntuosas plazas traseras. Una máquina soberbia, compleja y fascinante que se erige como uno de los grandes titanes de la automoción, un monumento rodante a la potencia y el confort.