Especificaciones y análisis del Audi Q3
Potencia
140CV
Par
320Nm
Consumo
5.7l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
9.9s
Vel. Máx.
197km/h
Peso
1610kg
Precio
32,090€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
AWD
5 / 5 puertas
460 L
64 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi Q3 2.0 TDI 140 CV quattro Advance (2011-2012)
Descripción general
El Audi Q3 de 2012 irrumpió en el mercado como la respuesta de Ingolstadt al creciente deseo de un SUV premium y compacto. Este modelo, con su motor 2.0 TDI de 140 CV y la legendaria tracción quattro, se presentó como una promesa de versatilidad, eficiencia y la calidad inconfundible de Audi, encapsulada en un formato perfecto para la vida moderna. Era el coche que lo quería todo y, en gran medida, lo conseguía.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Q3 es sentir una conexión inmediata de seguridad y aplomo. El motor diésel de 140 CV, con su contundente par de 320 Nm disponible desde muy bajas vueltas, ofrece una respuesta sólida y llena, sin ser explosiva. La tracción quattro transforma esa fuerza en un avance imperturbable, pegándote al asfalto en curvas o transmitiendo una confianza absoluta sobre superficies deslizantes. La caja de cambios manual de 6 velocidades te hace partícipe de la conducción, mientras que la suspensión, con el equilibrio justo entre firmeza y confort, te permite devorar kilómetros sintiendo la carretera sin que esta llegue a cansar. Es una sensación de control total, de viajar en una burbuja de ingeniería alemana.
Diseño y estética
El diseño del Q3 de primera generación es un ejercicio de elegancia contenida y fuerza serena. Sus proporciones son perfectas, con una línea de cintura alta y una caída de techo que le aporta un dinamismo sutil, casi de coupé. La imponente parrilla Singleframe y los faros de mirada afilada le otorgan un rostro inconfundiblemente Audi, una declaración de intenciones sin estridencias. Por dentro, la emoción continúa. La calidad de los materiales y el ajuste preciso de cada componente crean una atmósfera de lujo funcional. Cada tacto, cada sonido, desde el clic de los botones hasta el cierre de la puerta, te recuerda que estás en un vehículo especial, construido para perdurar y para hacerte sentir bien.
Tecnología y características
En su momento, este Q3 representaba una notable carga tecnológica. Aunque hoy sus pantallas nos parezcan discretas, incorporaba el sistema de infoentretenimiento MMI que centralizaba el control del vehículo de una forma intuitiva. La tecnología Start-Stop, orientada a la eficiencia, ya era parte de su ADN, demostrando el compromiso de Audi con el consumo. Sin embargo, la verdadera joya tecnológica es su sistema de tracción total quattro. No es solo un añadido electrónico, sino un complejo sistema mecánico que trabaja de forma proactiva para garantizar la máxima motricidad en todo momento, una proeza de la ingeniería que define la experiencia de conducción.
Competencia
Este Audi Q3 no estaba solo en el olimpo de los SUV compactos premium. Su rival más directo, el BMW X1 de la época, ofrecía una conducción más ágil y deportiva, apelando a un público que priorizaba el dinamismo puro. Por otro lado, el Range Rover Evoque jugaba en la liga del diseño rompedor y la ostentación, siendo un verdadero imán para las miradas. Frente a ellos, el Q3 se erigía como la opción del equilibrio perfecto: más refinado y cómodo que el X1, y más discreto y funcional que el Evoque. Era la elección racional y emocional para quien buscaba la esencia del prestigio alemán sin renunciar a la polivalencia.
Conclusión
El Audi Q3 2.0 TDI 140 CV quattro es mucho más que un simple SUV. Es un compañero de vida, un refugio de calidad y seguridad que te acompaña con la misma solvencia en el ajetreo diario de la ciudad que en una escapada de fin de semana a la montaña. Su motor TDI es un corazón robusto y fiable, la tracción quattro es tu ángel de la guarda y su interior es el lugar donde siempre te sientes en casa. Años después de su lanzamiento, sigue siendo un coche que emociona, que se siente actual y que representa una compra increíblemente inteligente. Es la prueba de que un gran coche no se define por su tamaño, sino por la grandeza de sus sensaciones.




