Audi Q3 2.0 TDI 140 CV quattro Ambiente (2012-2013)

2012
Gasóleo
AWD
Manual 6v
Audi Q3 - Vista 1
Audi Q3 - Vista 2
Audi Q3 - Vista 3
Audi Q3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi Q3

Potencia

140CV

Par

320Nm

Consumo

5.2l/100

Emisiones

144g/km

0-100 km/h

9.9s

Vel. Máx.

197km/h

Peso

1610kg

Precio

36,680

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

460 L

Depósito

64 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito64 L
Maletero460 L

Análisis detallado del Audi Q3 2.0 TDI 140 CV quattro Ambiente (2012-2013)

Descripción general

El Audi Q3 de 2012 irrumpió en el segmento de los SUV compactos premium como una bocanada de aire fresco, una promesa de versatilidad y distinción. Este modelo, con su motor 2.0 TDI de 140 caballos y la legendaria tracción quattro, no era solo un coche para la ciudad; era una invitación a la aventura, envuelta en la calidad y el prestigio que solo Audi sabe ofrecer. Sentarse al volante era sentir que tenías lo mejor de dos mundos: la agilidad para el día a día y la seguridad para escapar de la rutina.

Experiencia de conducción

Conducir este Q3 es una experiencia de control y confianza absolutos. El motor diésel de 140 CV, con su generoso par de 320 Nm desde bajas vueltas, empuja con una solidez reconfortante, sin brusquedad pero con decisión. El cambio manual de seis velocidades te conecta directamente con la mecánica, mientras que la tracción quattro se aferra al asfalto con una tenacidad que inspira una seguridad inquebrantable, llueva o brille el sol. El aplomo en carretera es magnífico, con una suspensión que filtra las imperfecciones sin renunciar a una agilidad que sorprende en un vehículo de su altura. Es un coche que te hace sentir seguro, capaz y en total sintonía con el camino.

Diseño y estética

El diseño del Audi Q3 es un ejercicio de elegancia contenida y músculo discreto. Sus proporciones son perfectas, combinando la robustez de un SUV con la fluidez de un compacto deportivo. La icónica parrilla Singleframe y las afiladas ópticas le otorgan una mirada inconfundible y llena de carácter. Por dentro, el flechazo es instantáneo. La calidad de los materiales, el tacto de cada botón y el ajuste milimétrico de cada panel crean una atmósfera de lujo y solidez que te envuelve. Es un habitáculo pensado para el disfrute, donde la ergonomía es perfecta y cada viaje se convierte en una experiencia premium.

Tecnología y características

Aunque es un modelo de 2012, el Q3 ya incorporaba tecnologías que definían su carácter avanzado. El corazón tecnológico es, sin duda, su sistema de tracción integral quattro, una obra de ingeniería que distribuye la fuerza de manera inteligente para garantizar el máximo agarre en cualquier circunstancia. A esto se sumaba el eficiente sistema Start-Stop, que ayudaba a contener el consumo en ciudad, y una dirección asistida eléctrica de tacto preciso. El sistema de infoentretenimiento, con su pantalla escamoteable en el salpicadero, era el centro de mando y un detalle de sofisticación que lo distinguía de sus competidores.

Competencia

En el competitivo ruedo de los SUV compactos premium, el Audi Q3 se enfrentaba a titanes. Su rival más directo era el BMW X1, que ofrecía una conducción más deportiva y propulsión trasera en sus versiones de acceso. Por otro lado, el Range Rover Evoque jugaba la carta de un diseño rompedor y vanguardista, atrayendo a un público que priorizaba la imagen. Frente a ellos, el Q3 ofrecía un equilibrio magistral entre diseño, calidad interior, confort de marcha y la seguridad inigualable de su tracción quattro, posicionándose como la opción más racional y completa del trío.

Conclusión

El Audi Q3 2.0 TDI quattro de 2012 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Representa la compra inteligente y pasional para quien busca un vehículo para todo: elegante para la ciudad, seguro para la familia y capaz para la aventura. Su equilibrio entre prestaciones, consumo, calidad de construcción y la tranquilidad que aporta la tracción quattro lo convierten en un producto redondo, atemporal. Es uno de esos coches que, años después, sigue sintiéndose sólido, actual y, sobre todo, un auténtico Audi. Una elección que emociona y convence a partes iguales.