Audi Q3 2.0 TDI 140 CV Advance (2012-2014)

2012
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Audi Q3 - Vista 1
Audi Q3 - Vista 2
Audi Q3 - Vista 3
Audi Q3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi Q3

Potencia

140CV

Par

320Nm

Consumo

5.2l/100

Emisiones

137g/km

0-100 km/h

9.9s

Vel. Máx.

202km/h

Peso

1520kg

Precio

31,290

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

460 L

Depósito

64 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito64 L
Maletero460 L

Análisis detallado del Audi Q3 2.0 TDI 140 CV Advance (2012-2014)

Descripción general

El Audi Q3 de 2012 irrumpió en el mercado como la personificación del SUV compacto premium. Esta versión, con el aclamado motor 2.0 TDI de 140 caballos, representaba el equilibrio perfecto entre la eficiencia para el día a día y el prestigio inherente a la marca de los cuatro aros. No era solo un coche, era una declaración de intenciones, una puerta de entrada a una experiencia de conducción superior en un formato versátil y elegante.

Experiencia de conducción

Al volante, el Q3 transmite una sensación de solidez y aplomo que te abraza desde el primer kilómetro. El motor diésel de 140 CV, con su generoso par de 320 Nm, empuja con suavidad y contundencia desde bajas vueltas, haciendo que cada adelantamiento sea una maniobra segura y sin esfuerzo. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y agradable al tacto, conectándote con la conducción. No es un deportivo, pero su chasis bien afinado y su dirección precisa te invitan a disfrutar de cada curva, ofreciendo un confort de marcha excepcional que convierte los largos viajes en un auténtico placer.

Diseño y estética

El diseño del Audi Q3 es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus proporciones compactas y musculosas, junto a la icónica parrilla Singleframe y las líneas limpias y fluidas, le confieren una presencia inconfundible que ha envejecido maravillosamente. Por dentro, el habitáculo es un santuario de calidad. Cada material, desde el tacto suave del salpicadero hasta el ajuste perfecto de los botones, respira la atención al detalle de Audi. Es un espacio que te hace sentir especial, un entorno ergonómico y acogedor diseñado para el disfrute del conductor y los pasajeros.

Tecnología y características

En 2012, este Q3 ya incorporaba tecnologías pensadas para la eficiencia y el confort. El sistema Start-Stop contribuía a un consumo combinado de tan solo 5.2 litros a los 100 km, una cifra excelente para un SUV de su categoría. El motor TDI con inyección por conducto común y turbo de geometría variable era una joya de la ingeniería, ofreciendo rendimiento y refinamiento. La dirección asistida eléctrica, sensible a la velocidad, garantizaba una maniobrabilidad suave en ciudad y una firmeza tranquilizadora en carretera, demostrando que la tecnología estaba al servicio de una experiencia de conducción intuitiva y placentera.

Competencia

En su lanzamiento, el Audi Q3 se enfrentó a una competencia feroz en el floreciente segmento de los SUV compactos premium. Su principal adversario era el BMW X1, que ofrecía una conducción más deportiva. El Range Rover Evoque jugaba la carta de un diseño rompedor y vanguardista. Desde un escalón más generalista pero igualmente competente, el Volkswagen Tiguan se presentaba como una alternativa muy racional. Frente a ellos, el Q3 se posicionó como la opción más equilibrada, destacando por su calidad interior, su confort de marcha y la imagen de marca de Audi.

Conclusión

El Audi Q3 2.0 TDI 140 CV es mucho más que un coche de 2012; es una inversión inteligente en calidad, confort y fiabilidad. Representó la fórmula del éxito para Audi, combinando la practicidad de un SUV con el refinamiento y la eficiencia de sus mejores berlinas. Hoy en día, sigue siendo un vehículo profundamente satisfactorio, un compañero de viaje leal que te recompensa con una sensación de bienestar y seguridad en cada trayecto. Es la prueba de que un gran coche no se mide por su edad, sino por las emociones que sigue despertando.