Audi Q3 2.0 TDI 177 CV quattro S tronic Advance (2011-2012)

2012
Gasóleo
AWD
Automático 7v
Audi Q3 - Vista 1
Audi Q3 - Vista 2
Audi Q3 - Vista 3
Audi Q3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi Q3

Potencia

177CV

Par

380Nm

Consumo

5.9l/100

Emisiones

156g/km

0-100 km/h

8.2s

Vel. Máx.

212km/h

Peso

1660kg

Precio

37,320

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 7v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

460 L

Depósito

64 L

Potencia

130 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima177 CV / 130 kW
Par máximo380 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito64 L
Maletero460 L

Análisis detallado del Audi Q3 2.0 TDI 177 CV quattro S tronic Advance (2011-2012)

Descripción general

El Audi Q3 de 2012 irrumpió en el mercado como la respuesta de Ingolstadt al creciente anhelo por un SUV compacto y premium. No era solo un coche, era una declaración de intenciones: encapsular toda la esencia de Audi, su calidad, tecnología y prestigio, en un formato más ágil y versátil. Este Q3 se convirtió rápidamente en un objeto de deseo, un vehículo que prometía la aventura de un SUV con el refinamiento y la sofisticación de una berlina de lujo.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este Q3 es sentir el control total. El motor 2.0 TDI de 177 CV empuja con una fuerza contundente y serena desde bajas vueltas, una ola de par de 380 Nm que te pega al asiento sin brusquedad. La caja S tronic de 7 velocidades es una cómplice perfecta, cambiando de marcha con una rapidez y suavidad casi telepáticas. Pero la verdadera magia reside en la tracción quattro. Sentir cómo el coche se aferra al asfalto en cada curva, transmitiendo una seguridad inquebrantable llueva o nieve, es una experiencia que te transforma. Es un coche que no solo te lleva, sino que te cuida y te hace disfrutar de cada kilómetro con una compostura y aplomo extraordinarios.

Diseño y estética

Su diseño es un ejercicio de elegancia atemporal. Las líneas fluidas y musculosas definen una silueta compacta pero imponente, presidida por la icónica parrilla Singleframe que grita 'Audi' desde lejos. No hay estridencias, solo proporciones perfectas y una sensación de solidez que se percibe en cada panel. Al abrir la puerta, te recibe un santuario de calidad. Los materiales son exquisitos al tacto y a la vista, los ajustes son milimétricos y la ergonomía es simplemente perfecta. Es un habitáculo que te abraza, un espacio donde cada detalle ha sido pensado para crear una atmósfera de lujo y bienestar que perdura con el paso de los años.

Tecnología y características

En 2012, este Q3 era una vitrina tecnológica. Más allá del brillante conjunto de motor y cambio, la tracción integral quattro representaba la cúspide en seguridad activa, adaptándose a las condiciones en milisegundos. La dirección electromecánica, sensible a la velocidad, ofrecía una precisión quirúrgica en carretera y una suavidad deliciosa en ciudad. El sistema Stop-Start contribuía a una eficiencia sorprendente para su potencia. En el interior, la pantalla escamoteable del sistema MMI se erigía como el centro neurálgico de un ecosistema de infoentretenimiento avanzado, demostrando que la innovación de Audi no entendía de tamaños.

Competencia

En el selecto club de los SUV compactos premium, el Audi Q3 se enfrentó a titanes como el BMW X1, que apostaba por una conducción más purista y deportiva. También tuvo que medirse con el rompedor Range Rover Evoque, un icono de estilo y vanguardia. Frente a ellos, el Q3 jugó sus mejores cartas: un equilibrio magistral. Ofrecía una calidad interior que a menudo superaba a sus competidores, un confort de marcha soberbio y la seguridad innegociable de la tracción quattro, todo envuelto en un diseño sobrio y elegante que convencía a quienes buscaban distinción sin ostentación.

Conclusión

El Audi Q3 2.0 TDI quattro S tronic no es simplemente un coche de 2012; es la materialización de un concepto ganador. Es la prueba de que se puede tener todo: la versatilidad de un SUV, las prestaciones de un deportivo, la eficiencia de un diésel moderno y el lujo de una gran berlina. Conducirlo es una experiencia que te llena de confianza y satisfacción. A día de hoy, sigue siendo una opción increíblemente inteligente y emocional, un vehículo que ha envejecido con una dignidad asombrosa y que sigue representando un estándar de calidad y buen hacer en la industria del automóvil.