Audi Q3 2.0 TFSI 211 CV quattro S tronic Ambition (2011-2012)

2012
Gasolina
AWD
Automático 7v
Audi Q3 - Vista 1
Audi Q3 - Vista 2
Audi Q3 - Vista 3
Audi Q3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi Q3

Potencia

211CV

Par

300Nm

Consumo

7.7l/100

Emisiones

179g/km

0-100 km/h

6.9s

Vel. Máx.

230km/h

Peso

1640kg

Precio

42,920

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

460 L

Depósito

64 L

Potencia

155 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima211 CV / 155 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito64 L
Maletero460 L

Análisis detallado del Audi Q3 2.0 TFSI 211 CV quattro S tronic Ambition (2011-2012)

Descripción general

El Audi Q3 de 2012 irrumpió en el mercado como la quintaesencia del SUV compacto premium. Esta versión, equipada con el enérgico motor 2.0 TFSI de 211 caballos, la legendaria tracción quattro y la rápida caja S tronic, no era solo una cara bonita; era una declaración de intenciones. Representaba la audacia de Audi al encapsular todo su ADN de rendimiento, lujo y tecnología en un formato más ágil y versátil, perfecto para la jungla urbana y las escapadas de fin de semana.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este Q3 es sentir una conexión inmediata con el asfalto. El motor empuja con una fuerza contundente y progresiva desde bajas vueltas, catapultándote de 0 a 100 km/h en menos de 7 segundos con una banda sonora embriagadora y refinada. La caja S tronic cambia de marcha con una velocidad y suavidad que parecen telepáticas, mientras que la tracción quattro te ancla a la carretera, transmitiendo una sensación de seguridad y control absolutos, sin importar si el clima es adverso o la curva es cerrada. Es un coche que te invita a conducir, que convierte cada trayecto en una pequeña aventura emocionante.

Diseño y estética

Su diseño es un ejercicio de elegancia atemporal y proporción perfecta. La icónica parrilla Singleframe, las líneas afiladas que recorren su carrocería y sus hombros musculosos le confieren una presencia imponente sin ser agresiva. Por dentro, te abraza un habitáculo que es un santuario de calidad. Cada material, desde el tacto suave del salpicadero hasta el ajuste preciso de los botones, susurra excelencia. Es un ambiente que te hace sentir especial, un espacio donde la ergonomía y la belleza conviven en perfecta armonía, resistiendo el paso del tiempo con una dignidad admirable.

Tecnología y características

En su momento, este Q3 era un escaparate tecnológico. El motor TFSI combinaba inyección directa y turboalimentación para ofrecer una eficiencia y potencia extraordinarias. La transmisión S tronic de doble embrague era una maravilla de la ingeniería, ofreciendo cambios casi instantáneos. Pero la verdadera magia residía en el sistema de tracción integral quattro, un cerebro electrónico y mecánico que distribuía la potencia de forma inteligente para garantizar el máximo agarre. Complementado con la dirección asistida electromecánica y el sistema Start-Stop, este Audi demostraba que el rendimiento no estaba reñido con la inteligencia.

Competencia

En el competitivo ring de los SUV compactos premium de 2012, el Audi Q3 se enfrentó a titanes. Su principal adversario fue el BMW X1, que apostaba por una dinámica de conducción más purista y de tracción trasera. Otro contendiente de peso era el Range Rover Evoque, un icono de estilo que seducía por su diseño vanguardista y rompedor. Frente a ellos, el Q3 se erigió como la opción del equilibrio perfecto: ofrecía una deportividad emocionante, una calidad de construcción intachable y la seguridad inquebrantable de su tracción quattro, convirtiéndose en la elección racional para el corazón.

Conclusión

El Audi Q3 2.0 TFSI quattro S tronic de 2012 no es simplemente un coche, es una experiencia completa. Logró destilar la esencia de Audi en un frasco más compacto, ofreciendo un rendimiento emocionante, una seguridad que inspira confianza y un lujo palpable en cada detalle. Fue un vehículo pionero que demostró que no había que renunciar a nada: ni a la agilidad en la ciudad, ni a la capacidad fuera de ella, ni a la emoción de conducir. Un clásico moderno que sigue despertando pasiones y estableciendo un estándar muy alto.