Audi RS Q3 2.5 TFSI quattro S tronic 340 CV (2015-2016)

2015
Gasolina
AWD
Automático 7v
Audi Q3 - Vista 1
Audi Q3 - Vista 2
Audi Q3 - Vista 3
Audi Q3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi Q3

Potencia

340CV

Par

450Nm

Consumo

8.4l/100

Emisiones

198g/km

0-100 km/h

4.8s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1730kg

Precio

66,050

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

356 L

Depósito

64 L

Potencia

250 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima340 CV / 250 kW
Par máximo450 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito64 L
Maletero356 L

Análisis detallado del Audi RS Q3 2.5 TFSI quattro S tronic 340 CV (2015-2016)

Descripción general

El Audi RS Q3 de 2015 no es un SUV cualquiera; es la encarnación de una idea audaz y emocionante. Representa la fusión perfecta entre la versatilidad de un todocamino compacto y el alma indomable de un deportivo de pura cepa. Bajo su capó late un corazón legendario, el motor de cinco cilindros, prometiendo una experiencia que desafía las convenciones y acelera el pulso desde el primer instante.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del RS Q3 es desatar una tormenta de sensaciones. El rugido grave y característico del motor 2.5 TFSI al arrancar es solo el preludio. Cada pisotón al acelerador te pega al asiento, con una entrega de 340 caballos que parece no tener fin, catapultándote de 0 a 100 km/h en unos fulminantes 4.8 segundos. La tracción quattro te da una confianza absoluta para trazar curvas con una precisión y aplomo impropios de un SUV, mientras la caja S tronic de doble embrague cambia de marcha con una velocidad y suavidad telepáticas. Es una máquina que te hace sentir vivo, un deportivo disfrazado de coche familiar que te regala una sonrisa en cada trayecto.

Diseño y estética

Visualmente, el RS Q3 es una declaración de intenciones. Mantiene la silueta práctica del Q3, pero la adorna con la agresividad inconfundible de la familia RS. La parrilla Singleframe en nido de abeja, las enormes entradas de aire, los pasos de rueda ensanchados y las llantas de 19 pulgadas anuncian su potencial. La zaga, rematada por un alerón y la icónica salida de escape ovalada, confirma que no estamos ante un coche corriente. Por dentro, el ambiente es una exquisita mezcla de lujo y deportividad, con asientos deportivos que te abrazan, inserciones de carbono y un nivel de acabados que te recuerda constantemente que estás en un Audi de alta gama.

Tecnología y características

La joya de la corona es su motor de cinco cilindros en línea, una obra de ingeniería que combina inyección directa y turbo para ofrecer un rendimiento explosivo y un sonido único. Este propulsor se asocia a la eficaz tracción integral permanente quattro, que distribuye la fuerza de forma inteligente para garantizar la máxima motricidad en cualquier circunstancia. La transmisión S tronic de 7 velocidades es el complemento perfecto, permitiendo cambios casi instantáneos que maximizan las prestaciones. A esto se suma un chasis rebajado y afinado por Audi Sport, con frenos de alto rendimiento capaces de detener con contundencia sus 1730 kg de peso.

Competencia

En su lanzamiento, el Audi RS Q3 se movía en un territorio casi exclusivo. Su rival más directo era, sin duda, el Mercedes-Benz GLA 45 AMG, otro SUV compacto con un enfoque radicalmente deportivo. Sin embargo, por su nivel de prestaciones y su carácter, también se podía medir con compactos deportivos de la talla del BMW M135i o el Volkswagen Golf R, ofreciendo frente a ellos un plus de practicidad y una posición de conducción elevada. Creó un nicho que combinaba lo mejor de dos mundos, atrayendo a quienes buscaban emociones fuertes sin renunciar a la versatilidad del día a día.

Conclusión

El Audi RS Q3 es mucho más que un coche rápido; es una experiencia completa. Es la prueba de que no es necesario renunciar a la pasión por la conducción para tener un vehículo práctico y funcional. Su carácter dual, capaz de ser un compañero dócil en la ciudad y una bestia salvaje en una carretera de montaña, lo convierte en una pieza única y profundamente deseable. Es un coche que se compra con la cabeza pero se disfruta con el corazón, un generador de emociones inolvidables que deja una huella imborrable en quien lo conduce.