Audi Q5 2.0 TDI 143 CV quattro DPF (2010-2012)

2009
Gasóleo
AWD
Manual 6v
Audi Q5 - Vista 1
Audi Q5 - Vista 2
Audi Q5 - Vista 3
Audi Q5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi Q5

Potencia

143CV

Par

320Nm

Consumo

6.2l/100

Emisiones

162g/km

0-100 km/h

11.4s

Vel. Máx.

190km/h

Peso

1820kg

Precio

39,870

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

540 L

Depósito

75 L

Potencia

105 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima143 CV / 105 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito75 L
Maletero540 L

Análisis detallado del Audi Q5 2.0 TDI 143 CV quattro DPF (2010-2012)

Descripción general

El Audi Q5 de 2009 se presentó como la personificación del equilibrio en el segmento de los SUV premium. Esta versión con el motor 2.0 TDI de 143 caballos y la legendaria tracción quattro no era la más potente, pero sí una de las más inteligentes. Representaba la puerta de entrada a un mundo de calidad, seguridad y versatilidad, envuelto en un diseño que destilaba elegancia y estatus. Era el coche para quien buscaba la experiencia Audi completa, con un enfoque racional y práctico para el día a día y las escapadas familiares.

Experiencia de conducción

Al volante, el Q5 transmite una sensación de solidez y control absolutos. El motor, con sus 320 Nm de par desde bajas vueltas, mueve el coche con una suficiencia que inspira confianza, sin brusquedades. No es un deportivo, pero su empuje es constante y agradable. La magia reside en su chasis y en la tracción quattro, que pegan el coche al asfalto y otorgan una seguridad imperturbable, llueva o nieve. Es un devorador de kilómetros nato, donde el silencio y el confort de marcha te aíslan del mundo exterior, convirtiendo cada viaje en una experiencia serena y placentera.

Diseño y estética

Su diseño es un ejercicio de elegancia atemporal que ha envejecido maravillosamente. Las líneas fluidas y musculosas, la imponente parrilla Singleframe y su mirada afilada le confieren una presencia innegable en la carretera. No grita, susurra prestigio. Por dentro, el flechazo es instantáneo. La calidad de los materiales, el tacto de cada botón y el ajuste milimétrico de cada panel crean una atmósfera de lujo y solidez que pocos podían igualar. Es un habitáculo que te acoge, funcional y espacioso, con un maletero de 540 litros que subraya su vocación familiar sin renunciar a la distinción.

Tecnología y características

Para su época, este Q5 estaba a la vanguardia. El pilar fundamental era su sistema de tracción integral quattro, una obra de ingeniería que garantizaba una motricidad y una seguridad activa excepcionales. El motor TDI con inyección por conducto común y sistema Stop-Start era un ejemplo de eficiencia, logrando consumos muy razonables para su peso y tamaño. A esto se sumaba una sofisticada suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes y una dirección asistida hidráulica sensible a la velocidad, tecnologías que contribuían a su comportamiento dinámico refinado y preciso.

Competencia

En el competitivo olimpo de los SUV premium, el Audi Q5 se medía cara a cara con titanes como el BMW X3 y el Mercedes-Benz GLK. El X3 ofrecía un tacto de conducción más deportivo, mientras que el GLK apostaba por un confort más tradicional y un diseño más robusto. También el Volvo XC60 se posicionaba como una alternativa fuerte, con la seguridad como principal estandarte. Frente a ellos, el Q5 jugaba la carta del equilibrio perfecto: una calidad interior soberbia, un confort de marcha excepcional y la garantía de la tracción quattro, una combinación que conquistó corazones y mentes.

Conclusión

El Audi Q5 2.0 TDI 143 CV quattro es mucho más que un coche; es un compañero de vida fiable, elegante y extraordinariamente capaz. Representa la compra lógica con un fuerte componente emocional. Ofrecía la polivalencia de un SUV, el refinamiento de una berlina premium y la seguridad para afrontar cualquier imprevisto en el camino. Aunque su potencia era modesta, su enorme equilibrio, su calidad percibida y su imagen de marca lo convirtieron en un éxito rotundo y en un vehículo que, aún hoy, se siente sólido, seguro y especial.