Audi Q5 2.0 TDI 143 CV quattro (2009-2010)

2009
Gasóleo
AWD
Manual 6v
Audi Q5 - Vista 1
Audi Q5 - Vista 2
Audi Q5 - Vista 3
Audi Q5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi Q5

Potencia

143CV

Par

320Nm

Consumo

6.5l/100

Emisiones

172g/km

0-100 km/h

11.4s

Vel. Máx.

190km/h

Peso

1820kg

Precio

38,890

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

540 L

Depósito

75 L

Potencia

105 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima143 CV / 105 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito75 L
Maletero540 L

Análisis detallado del Audi Q5 2.0 TDI 143 CV quattro (2009-2010)

Descripción general

El Audi Q5 de 2009 irrumpió en el mercado de los SUV premium como una bocanada de aire fresco, combinando la elegancia característica de Audi con una versatilidad sorprendente. Esta versión, equipada con el eficiente motor 2.0 TDI de 143 CV y la legendaria tracción quattro, prometía ser el compañero perfecto tanto para el asfalto de la ciudad como para las escapadas de fin de semana, todo ello envuelto en una calidad de construcción que se sentía desde el primer momento.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del Q5 2.0 TDI es una experiencia de control y serenidad. Aunque sus 143 caballos no buscan récords de velocidad, el generoso par motor de 320 Nm disponible desde muy bajas vueltas empuja con decisión y suavidad. La tracción quattro transmite una sensación de seguridad inquebrantable, pegando el coche al asfalto en cualquier circunstancia, mientras que la caja de cambios manual de 6 velocidades te conecta directamente con la conducción. Es un coche que no te abruma con su potencia, sino que te conquista con su aplomo, su confort de marcha y la confianza que inspira en cada curva.

Diseño y estética

El diseño del Audi Q5 de primera generación es un ejercicio de equilibrio y atemporalidad. Sus líneas fluidas y musculosas, junto con la imponente parrilla Singleframe y los característicos faros, le otorgan una presencia inconfundible en la carretera. No es un diseño que grite, sino que susurra elegancia y robustez. Por dentro, la historia se repite: un habitáculo donde la calidad de los materiales y la precisión de los ajustes crean una atmósfera premium que envuelve a los ocupantes. Cada botón, cada superficie, transmite una sensación de solidez y buen hacer que ha definido a la marca durante décadas.

Tecnología y características

Aunque hoy sus sistemas puedan parecer sencillos, en 2009 el Q5 representaba una notable proeza tecnológica. El corazón del vehículo, su motor 2.0 TDI con inyección por conducto común, ofrecía un refinamiento y una eficiencia destacables para la época. Sin embargo, la verdadera joya de la corona era su sistema de tracción integral permanente quattro. Esta tecnología no solo mejoraba el comportamiento dinámico en carretera, sino que también dotaba al Q5 de una capacidad real para aventurarse fuera del asfalto, proporcionando un nivel de agarre y seguridad que marcaba la diferencia.

Competencia

En un segmento tan competido, el Audi Q5 se enfrentó a rivales de la talla del BMW X3 y el Mercedes-Benz GLK. Mientras el X3 apostaba por una conducción más deportiva y directa, y el GLK por un confort soberbio y un diseño más anguloso, el Q5 encontró su espacio en un perfecto punto medio. Ofrecía un equilibrio magistral entre dinamismo y comodidad, un diseño universalmente atractivo y una sensación de calidad interior que a menudo se percibía un paso por delante de sus competidores. El Volvo XC60 también se presentaba como una alternativa fuerte, centrada en la seguridad y el diseño escandinavo.

Conclusión

El Audi Q5 2.0 TDI quattro de 2009 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Representa la perfecta simbiosis entre la funcionalidad de un SUV, la elegancia de una berlina premium y la seguridad de la tracción quattro. A pesar de los años, su diseño sigue viéndose actual y su calidad de construcción avergüenza a muchos modelos nuevos. Es un vehículo que enamora por su equilibrio, por la paz que transmite al conducirlo y por la certeza de que estás al volante de un producto excepcionalmente bien hecho.