Audi Q5 2.0 TDI 170 CV quattro S tronic 7 vel. DPF (2012)

2009
Gasóleo
AWD
Automático 7v
Audi Q5 - Vista 1
Audi Q5 - Vista 2
Audi Q5 - Vista 3
Audi Q5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi Q5

Potencia

170CV

Par

350Nm

Consumo

7l/100

Emisiones

184g/km

0-100 km/h

9.9s

Vel. Máx.

200km/h

Peso

1895kg

Precio

45,480

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 7v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

540 L

Depósito

75 L

Potencia

125 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima170 CV / 125 kW
Par máximo350 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito75 L
Maletero540 L

Análisis detallado del Audi Q5 2.0 TDI 170 CV quattro S tronic 7 vel. DPF (2012)

Descripción general

El Audi Q5 de 2012 se presentó como la quintaesencia del SUV premium, una máquina que prometía no solo versatilidad y espacio, sino también el placer de conducción y la calidad inherentes a la marca de los cuatro aros. Con su potente motor 2.0 TDI de 170 caballos, la legendaria tracción quattro y la rapidísima caja de cambios S tronic, este Q5 no era solo un coche familiar, era una declaración de intenciones, un compañero de viaje capaz de despertar emociones en cada kilómetro.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del Audi Q5 es sentir un control y una seguridad abrumadores. El motor diésel de 170 CV empuja con una contundencia soberbia desde bajas vueltas, gracias a sus 350 Nm de par, haciendo que cada adelantamiento sea un mero trámite. La tracción quattro se aferra al asfalto con una tenacidad que inspira una confianza total, ya sea en una curva cerrada o sobre firme deslizante. La caja S tronic de doble embrague es una maravilla de la ingeniería, cambiando de marcha con una suavidad y rapidez que parecen telepáticas. A pesar de su tamaño, se siente ágil y aplomado, transmitiendo una sensación de solidez y refinamiento que te aísla del mundo exterior y convierte cada viaje en una experiencia de primera clase.

Diseño y estética

El diseño del Audi Q5 es un ejercicio de elegancia atemporal y fuerza contenida. Sus proporciones son perfectas, combinando la robustez de un SUV con la fluidez de una berlina deportiva. La icónica parrilla Singleframe y los afilados faros le otorgan una mirada inconfundible y llena de carácter. Por dentro, el habitáculo es un santuario de calidad y buen gusto. Los materiales son exquisitos al tacto y a la vista, y cada mando, cada botón, funciona con una precisión milimétrica que deleita los sentidos. Es un espacio diseñado no solo para viajar, sino para ser disfrutado, donde la funcionalidad y el lujo conviven en perfecta armonía.

Tecnología y características

En 2012, este Q5 ya era un escaparate tecnológico. El corazón del sistema es la combinación del motor TDI con inyección por conducto común, que optimiza la eficiencia y la entrega de potencia, y la tracción integral permanente quattro, un sistema que ha definido a Audi durante décadas. La transmisión S tronic de siete velocidades con doble embrague era una de las más avanzadas del mercado, ofreciendo cambios casi instantáneos sin interrumpir la entrega de par. A esto se suma un chasis sofisticado con suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes y una dirección asistida hidráulica sensible a la velocidad, tecnologías que garantizan un comportamiento dinámico excepcional y un confort de marcha superior.

Competencia

En el competitivo segmento de los SUV premium, el Audi Q5 se enfrentaba a rivales de gran calibre. Su principal adversario era el BMW X3, que siempre ha destacado por ofrecer una conducción más deportiva y ágil. Por otro lado, el Mercedes-Benz GLK apostaba por un confort de marcha superior y un diseño más clásico y robusto. Frente a ellos, el Q5 encontraba su equilibrio perfecto, ofreciendo una síntesis magistral de deportividad, confort, una calidad interior insuperable y la seguridad añadida de su aclamada tracción quattro, posicionándose como la opción más completa y versátil para muchas familias.

Conclusión

El Audi Q5 2.0 TDI quattro S tronic de 2012 no es simplemente un coche, es una experiencia. Representa el equilibrio perfecto entre la funcionalidad de un SUV familiar y el placer de conducción de un vehículo premium. Su calidad de construcción es palpable en cada detalle, su rendimiento es solvente y seguro, y su diseño sigue despertando admiración. Es un vehículo que te hace sentir especial, que cuida de ti y de los tuyos con una solvencia y un refinamiento extraordinarios. Una compra inteligente y pasional que, incluso años después, sigue siendo un referente en su categoría.