Audi Q5 2.0 TDI 170 CV quattro S tronic 7 vel. DPF (2008-2010)

2009
Gasóleo
AWD
Automático 7v
Audi Q5 - Vista 1
Audi Q5 - Vista 2
Audi Q5 - Vista 3
Audi Q5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi Q5

Potencia

170CV

Par

350Nm

Consumo

6.8l/100

Emisiones

179g/km

0-100 km/h

9.9s

Vel. Máx.

200km/h

Peso

1845kg

Precio

44,400

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 7v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

540 L

Depósito

75 L

Potencia

125 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima170 CV / 125 kW
Par máximo350 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito75 L
Maletero540 L

Análisis detallado del Audi Q5 2.0 TDI 170 CV quattro S tronic 7 vel. DPF (2008-2010)

Descripción general

El Audi Q5 de 2009 no es solo un SUV, es una declaración de intenciones. En su versión 2.0 TDI de 170 CV, combinado con la mítica tracción quattro y la eficiente caja S tronic de 7 velocidades, este modelo se presentó como el equilibrio perfecto entre elegancia, potencia y versatilidad. Fue un vehículo que llegó para conquistar corazones y carreteras, ofreciendo la robustez de un todocamino con el refinamiento y el alma de una berlina premium de Audi.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del Audi Q5 es sentir un control absoluto. El motor 2.0 TDI de 170 CV empuja con una contundencia sorprendente desde bajas vueltas, gracias a sus 350 Nm de par. La caja S tronic cambia de marcha con una rapidez y suavidad que te hacen olvidar que está ahí, permitiéndote disfrutar de una conducción fluida y dinámica. La tracción quattro inspira una confianza inquebrantable, pegando el coche al asfalto en cualquier circunstancia, ya sea en una curva cerrada o sobre firme deslizante. A pesar de su tamaño, se siente ágil y aplomado, transmitiendo una sensación de seguridad y poder que te envuelve en cada kilómetro.

Diseño y estética

El diseño del Q5 de primera generación es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas fluidas y musculosas, junto a la imponente parrilla Singleframe, le otorgan una presencia inconfundible en la carretera. No es un diseño que grite, sino que susurra calidad y sofisticación. Por dentro, el habitáculo es un santuario de materiales nobles y ajustes perfectos. Cada botón, cada superficie, transmite una sensación de solidez y lujo. El espacio es generoso, tanto para los pasajeros como en su maletero de 540 litros, convirtiéndolo en un compañero ideal para la vida diaria y las grandes aventuras.

Tecnología y características

Bajo su piel, el Audi Q5 de 2009 albergaba tecnología avanzada para su época. El motor diésel con inyección por conducto común y turbo de geometría variable era un prodigio de eficiencia y rendimiento. La transmisión S tronic de doble embrague representaba la vanguardia en cajas automáticas, ofreciendo una velocidad y una eficacia que marcaban la diferencia. Por supuesto, el sistema de tracción integral permanente quattro era el corazón tecnológico del vehículo, un sistema mecánico y predictivo que garantizaba una motricidad y una seguridad activa excepcionales.

Competencia

En un segmento tan competido, el Audi Q5 se enfrentó a titanes como el BMW X3 y el Mercedes-Benz GLK. Mientras el X3 ofrecía una conducción tradicionalmente más deportiva y directa, y el GLK apostaba por un confort de marcha superior y un diseño más anguloso, el Q5 encontró su propio espacio. Se posicionó como la opción más equilibrada, combinando un dinamismo notable con un confort excelente, un interior de calidad insuperable y la seguridad añadida de la tracción quattro, creando un paquete irresistible para muchos conductores.

Conclusión

El Audi Q5 2.0 TDI quattro S tronic de 2009 es mucho más que un coche; es un clásico moderno. Representa una época en la que Audi consolidó su dominio en el segmento premium con vehículos redondos, de una calidad de fabricación excepcional y un equilibrio dinámico envidiable. Hoy en día, sigue siendo un vehículo que enamora por su diseño, convence por su rendimiento y te abraza con su confort y seguridad. Es la prueba de que un gran coche no se mide por su edad, sino por las emociones que sigue despertando.