Especificaciones y análisis del Audi Q5
Potencia
211CV
Par
350Nm
Consumo
8.5l/100
Emisiones
197g/km
0-100 km/h
7.2s
Vel. Máx.
222km/h
Peso
1815kg
Precio
46,700€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 7v
AWD
5 / 5 puertas
540 L
75 L
155 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi Q5 2.0 TFSI 211 CV quattro S tronic 7 vel. (2008-2010)
Descripción general
El Audi Q5 de 2009 no es simplemente un SUV, es la materialización del equilibrio perfecto entre la elegancia de una berlina premium y la robustez de un todocamino. Desde el primer vistazo, te invita a un viaje donde el prestigio y la aventura van de la mano, una promesa de calidad y rendimiento que solo Audi sabe cumplir.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es sentir cómo los 211 caballos del motor 2.0 TFSI cobran vida con una suavidad embriagadora. La aceleración es contundente y lineal, gracias al cambio S tronic de 7 velocidades que trabaja con una rapidez casi telepática. Pero la verdadera magia reside en la tracción quattro, que te ancla al asfalto con una confianza absoluta, transmitiendo una sensación de seguridad y control total, ya sea en una curva cerrada o en una escapada lejos de la ciudad. Es una conducción que emociona y tranquiliza a partes iguales.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones atemporal. Las líneas fluidas y musculosas recorren una carrocería que irradia dinamismo y sofisticación, con la imponente parrilla Singleframe como sello de identidad. Por dentro, el habitáculo te acoge en un santuario de calidad. Cada material, desde el tacto de los mandos hasta la textura de la tapicería, ha sido elegido para deleitar los sentidos. Es un espacio amplio y luminoso que te hace sentir en casa, un refugio de lujo y confort.
Tecnología y características
Bajo su piel se esconde una ingeniería de vanguardia para su época. El motor TFSI con inyección directa y turbo fue un referente en eficiencia y respuesta. La transmisión de doble embrague S tronic ofrecía cambios de marcha fulgurantes sin interrumpir la entrega de potencia, mientras que el sistema de tracción integral permanente quattro, el corazón de Audi, garantizaba una motricidad excepcional en cualquier circunstancia. Su chasis, con suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes, lograba un compromiso magistral entre agilidad y comodidad.
Competencia
En un segmento tan competido, el Audi Q5 se enfrentó a titanes como el BMW X3, que apostaba por un carácter más deportivo, y el Mercedes-Benz GLK, con su diseño robusto y su enfoque en el confort. También el Volvo XC60 se erigía como una alternativa centrada en la seguridad. Sin embargo, el Q5 supo encontrar su propio espacio, conquistando a quienes buscaban el equilibrio más refinado entre dinamismo, calidad interior y una imagen de prestigio inconfundible.
Conclusión
El Audi Q5 2.0 TFSI quattro S tronic es mucho más que un coche; es una experiencia completa. Representa la culminación de un vehículo familiar práctico, un deportivo ágil y una berlina de lujo, todo en un mismo paquete. Una elección que, incluso años después, sigue evocando una profunda sensación de acierto, de haber invertido en ingeniería, diseño y, sobre todo, en el placer de conducir.




