Audi Q5 3.2 FSI quattro S tronic 7 vel. · 271 CV (2010-2012)

2009
Gasolina
AWD
Automático 7v
Audi Q5 - Vista 1
Audi Q5 - Vista 2
Audi Q5 - Vista 3
Audi Q5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi Q5

Potencia

271CV

Par

330Nm

Consumo

9.3l/100

Emisiones

218g/km

0-100 km/h

6.9s

Vel. Máx.

234km/h

Peso

1880kg

Precio

55,650

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

540 L

Depósito

75 L

Potencia

199 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima271 CV / 199 kW
Par máximo330 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito75 L
Maletero540 L

Análisis detallado del Audi Q5 3.2 FSI quattro S tronic 7 vel. · 271 CV (2010-2012)

Descripción general

El Audi Q5 3.2 FSI quattro representa la culminación de una era para los SUV de lujo, un vehículo que combina con maestría la elegancia de una berlina premium con la robustez y versatilidad de un todocamino. Lanzado en un momento donde la potencia y el refinamiento eran reyes, este Q5 no es solo un coche, es una declaración de intenciones, un refugio de confort y prestaciones que te invita a devorar kilómetros sin importar el destino.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del Q5 3.2 FSI es una experiencia que despierta los sentidos. El corazón de este SUV, un V6 atmosférico de 3.2 litros, emite una melodía mecánica adictiva a medida que sube de vueltas hasta las 6500 rpm para entregar sus 271 caballos. La aceleración es contundente y lineal, pegándote al asiento con una elegancia inesperada gracias a la rapidísima caja S tronic de doble embrague. La tracción quattro te ancla al asfalto, transmitiendo una confianza absoluta en cada curva, mientras que la suspensión, aunque firme, filtra las irregularidades con una calidad de rodadura soberbia. Es un coche que se siente sólido, aplomado y dispuesto a todo.

Diseño y estética

El diseño del Audi Q5 de primera generación es un ejercicio de equilibrio y atemporalidad. Sus líneas fluidas y musculosas, marcadas por la icónica parrilla Singleframe y unos faros expresivos, proyectan una imagen de poder y sofisticación que ha envejecido con una dignidad admirable. Por dentro, el habitáculo es un santuario de calidad. Cada material, desde los plásticos blandos hasta los ajustes precisos, grita 'premium'. El espacio es generoso tanto para los pasajeros como para el equipaje, con un maletero de 540 litros que lo convierte en un compañero de viaje ideal. Es un diseño que no necesita estridencias para comunicar su estatus.

Tecnología y características

Aunque es un modelo de 2010, el Q5 3.2 FSI estaba a la vanguardia tecnológica de su tiempo. El motor FSI de inyección directa optimizaba la entrega de potencia y el consumo, mientras que la transmisión S tronic de siete velocidades ofrecía cambios casi instantáneos, uniendo la comodidad de un automático con la eficacia de un manual. El sistema de tracción integral quattro, un pilar de la marca, distribuía el par de forma inteligente para garantizar la máxima motricidad en cualquier circunstancia. A esto se sumaba una dirección asistida hidráulica sensible a la velocidad, que proporcionaba un tacto preciso y comunicativo.

Competencia

En su apogeo, el Audi Q5 3.2 FSI se enfrentó a una competencia formidable en el segmento de los SUV premium. Su rival más directo era el BMW X3, que ofrecía una experiencia de conducción tradicionalmente más deportiva y ágil. Por otro lado, el Mercedes-Benz GLK se posicionaba como la alternativa centrada en el confort y el lujo clásico. Tampoco podemos olvidar al Volvo XC60, que jugaba la baza de la seguridad y un diseño escandinavo distintivo. Frente a ellos, el Audi Q5 destacaba por su equilibrio perfecto entre deportividad, confort, tecnología y una calidad de construcción que se sentía inquebrantable.

Conclusión

El Audi Q5 3.2 FSI es más que un simple SUV; es una cápsula del tiempo que nos recuerda una época dorada de la automoción. Representa la perfecta simbiosis entre un motor V6 atmosférico lleno de carácter, la seguridad de la tracción quattro y un nivel de calidad interior que sigue siendo una referencia. Es un coche para quien valora las sensaciones puras de conducción, el sonido de un buen motor y la tranquilidad de viajar en un vehículo soberbiamente construido. A pesar de un consumo que refleja su edad, su encanto y su polivalencia lo convierten en una opción increíblemente atractiva.