Especificaciones y análisis del Audi Q5
Potencia
143CV
Par
320Nm
Consumo
5.3l/100
Emisiones
139g/km
0-100 km/h
10.9s
Vel. Máx.
192km/h
Peso
1755kg
Precio
35,900€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
540 L
75 L
105 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi Q5 2.0 TDI 143 CV DPF Advance (2012)
Descripción general
El Audi Q5 de 2012 no es solo un SUV, es una declaración de intenciones. Representa la entrada al mundo premium de los todocaminos de Audi, ofreciendo una experiencia de conducción refinada y un estatus innegable. Esta versión Advance con el motor 2.0 TDI de 143 caballos fue concebida para quienes buscaban el equilibrio perfecto entre la eficiencia para el día a día y la capacidad para la aventura del fin de semana, todo ello envuelto en la calidad y el prestigio de la marca de los cuatro aros.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Q5 es sentir inmediatamente un aplomo y una solidez que transmiten seguridad. El motor 2.0 TDI de 143 CV, aunque no busca récords de velocidad, empuja con una contundencia sorprendente desde bajas vueltas gracias a sus 320 Nm de par. Es un corazón diésel que se siente lleno y capaz, perfecto para viajes largos por autopista donde rueda con un silencio y una suavidad encomiables. La caja de cambios manual de 6 velocidades tiene un tacto preciso y agradable, conectándote con la conducción. Aunque esta versión es de tracción delantera, su chasis con suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes filtra las irregularidades del asfalto con una maestría que te hace sentir flotar, priorizando siempre el confort de los ocupantes.
Diseño y estética
El diseño del Audi Q5 de 2012 es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas son fluidas y musculosas, sin estridencias, proyectando una imagen de robustez y clase que ha envejecido maravillosamente. No grita, susurra prestigio. Por dentro, la sensación es aún más intensa. Cada material, desde el tacto de los plásticos blandos hasta el sonido de las puertas al cerrar, respira calidad. El espacio es generoso, tanto para los pasajeros como en su maletero de 540 litros, convirtiéndolo en un santuario de confort y funcionalidad para toda la familia.
Tecnología y características
Aunque es un modelo de 2012, el Q5 Advance ya incorporaba tecnologías pensadas para la eficiencia y el confort. El sistema Stop-Start del motor era una pieza clave para reducir el consumo en ciudad, deteniendo el motor con una suavidad que ya entonces era referencia. La inyección directa por conducto común y el turbo de geometría variable no solo optimizaban el rendimiento, sino que también aseguraban una entrega de potencia lineal y refinada. La dirección asistida eléctrica, sensible a la velocidad, ofrecía una maniobrabilidad sin esfuerzo en ciudad y una firmeza tranquilizadora en carretera, demostrando que la tecnología de Audi siempre ha estado al servicio de una experiencia de conducción superior.
Competencia
En el competitivo ring de los SUV premium, el Audi Q5 no peleaba solo. Su rival más directo era el BMW X3, que ofrecía una conducción tradicionalmente más dinámica y deportiva. También se enfrentaba al Mercedes-Benz GLK, con su diseño más anguloso y un enfoque claro en el confort de marcha. Otro contendiente de peso era el Volvo XC60, que ya por entonces jugaba la carta de la seguridad y el diseño escandinavo como sus principales bazas. Frente a ellos, el Q5 se defendía con un equilibrio magistral entre confort, calidad interior y una imagen de marca potentísima.
Conclusión
El Audi Q5 2.0 TDI 143 CV Advance de 2012 es mucho más que un coche; es un compañero de vida fiable, cómodo y elegante. Es la elección racional para quien valora la calidad de construcción, el confort de marcha y la eficiencia de un motor diésel solvente por encima de las prestaciones puras o la tracción total. Quizás no sea el más rápido ni el más emocionante de su segmento, pero su capacidad para hacer que cada viaje, corto o largo, sea una experiencia placentera y relajada es su mayor virtud. Un vehículo que, incluso años después, sigue representando un ideal de equilibrio y prestigio.




