Audi Q5 2.0 TDI 150 CV Attraction (2014-2015)

2012
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Audi Q5 - Vista 1
Audi Q5 - Vista 2
Audi Q5 - Vista 3
Audi Q5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi Q5

Potencia

150CV

Par

320Nm

Consumo

5.3l/100

Emisiones

139g/km

0-100 km/h

10.9s

Vel. Máx.

192km/h

Peso

1755kg

Precio

38,090

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

540 L

Depósito

75 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito75 L
Maletero540 L

Análisis detallado del Audi Q5 2.0 TDI 150 CV Attraction (2014-2015)

Descripción general

El Audi Q5 2.0 TDI de 150 CV representa la puerta de entrada al universo de los SUV premium de Audi en su época. Es un vehículo que te envuelve en una atmósfera de calidad y prestigio desde el primer instante, ofreciendo el equilibrio perfecto entre la funcionalidad de un SUV y la elegancia característica de la marca de los cuatro aros. No es el más potente, pero su corazón diésel promete eficiencia y una experiencia de conducción refinada, pensada para quienes valoran el viaje tanto como el destino.

Experiencia de conducción

Al volante, las sensaciones son de puro confort y aplomo. El motor 2.0 TDI de 150 CV, aunque modesto en cifras de aceleración, empuja con una suavidad y contundencia sorprendentes gracias a su generoso par motor desde bajas vueltas. La conducción es serena, el habitáculo es un santuario de silencio y la suspensión absorbe las irregularidades con una maestría que te hace sentir flotando sobre el asfalto. No busca la emoción del deportivo, sino la paz y la seguridad de un compañero de viaje infalible, un coche que te cuida y te transmite una confianza absoluta en cada kilómetro.

Diseño y estética

El diseño del Audi Q5 es una lección de elegancia atemporal. Sus proporciones son perfectas, con una línea de cintura alta y una silueta robusta pero fluida que ha envejecido maravillosamente. Cada panel, cada junta, cada detalle respira calidad. Por dentro, te recibe un interior que fue la referencia del segmento: materiales nobles, ajustes milimétricos y una ergonomía estudiada para que todo se sienta natural e intuitivo. Es un diseño que no grita, sino que susurra lujo y buen gusto, creando un espacio donde apetece pasar horas.

Tecnología y características

Aunque esta versión Attraction es la de acceso, la tecnología de Audi se hace presente en su núcleo. El motor diésel con inyección common-rail y sistema Stop-Start era una muestra de la búsqueda de eficiencia de la marca. La dirección asistida eléctrica y el chasis con suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes garantizan un comportamiento dinámico preciso y seguro. Si bien no deslumbraba con pantallas gigantes como los modelos actuales, su sistema de infoentretenimiento era un pilar de funcionalidad y facilidad de uso, demostrando que la buena tecnología es la que funciona sin complicaciones.

Competencia

En un mercado competido, el Audi Q5 se enfrentaba a titanes como el BMW X3, que ofrecía una conducción más deportiva, y el Mercedes-Benz GLK, con un diseño más anguloso y aventurero. También el Volvo XC60 se postulaba como una alternativa centrada en la seguridad y el confort. Frente a ellos, el Q5 jugaba la carta del equilibrio supremo: era el más refinado en su interior, ofrecía un confort de marcha excepcional y proyectaba una imagen de estatus y modernidad que conectaba profundamente con un público que buscaba la excelencia sin estridencias.

Conclusión

El Audi Q5 2.0 TDI 150 CV Attraction es mucho más que un simple SUV. Es una declaración de intenciones, la elección racional para quien desea sentir la experiencia premium de Audi sin necesidad de optar por las versiones más potentes o equipadas. Es un coche que enamora por su calidad percibida, su confort de marcha y su diseño imperecedero. Sacrifica la tracción total y las prestaciones puras en favor de la eficiencia y un precio más contenido, convirtiéndose en un vehículo increíblemente completo y deseable que, aún hoy, sigue siendo un objeto de deseo.