Audi Q5 2.0 TFSI 225 CV quattro Advance (2013-2014)

2012
Gasolina
AWD
Manual 6v
Audi Q5 - Vista 1
Audi Q5 - Vista 2
Audi Q5 - Vista 3
Audi Q5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi Q5

Potencia

224CV

Par

350Nm

Consumo

7.4l/100

Emisiones

171g/km

0-100 km/h

7.4s

Vel. Máx.

222km/h

Peso

1795kg

Precio

46,830

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

540 L

Depósito

75 L

Potencia

165 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima224 CV / 165 kW
Par máximo350 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito75 L
Maletero540 L

Análisis detallado del Audi Q5 2.0 TFSI 225 CV quattro Advance (2013-2014)

Descripción general

El Audi Q5 de 2012, en su versión 2.0 TFSI de 225 CV con tracción quattro, se presentó como la quintaesencia del SUV premium. Un vehículo que no solo prometía la versatilidad y el espacio de un todocamino, sino que lo envolvía en un halo de sofisticación y rendimiento dinámico que solo Audi sabe imprimir. Era, y sigue siendo, una declaración de intenciones para aquellos que buscan un coche familiar sin renunciar al placer de conducir y a la sensación de poseer una pieza de ingeniería alemana de primer nivel.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este Q5 es una experiencia que despierta los sentidos. El motor 2.0 TFSI empuja con una contundencia sorprendente desde bajas revoluciones, entregando sus 225 caballos de forma lineal y progresiva. La tracción quattro, unida a una caja de cambios manual de 6 velocidades, transmite una sensación de control y seguridad absolutos, permitiendo trazar curvas con una precisión inesperada para un vehículo de su tamaño. El sonido del motor es refinado pero con un carácter deportivo que invita a disfrutar de cada kilómetro, convirtiendo cualquier trayecto en un momento de puro placer.

Diseño y estética

El diseño del Audi Q5 de esta generación es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas fluidas y proporciones equilibradas le confieren una presencia imponente pero no agresiva. La icónica parrilla Singleframe y los faros con su característica firma lumínica definen un frontal inconfundible. En el interior, la sensación es de estar en un santuario de calidad. Cada material, desde el cuero de los asientos hasta los plásticos blandos del salpicadero y las inserciones de aluminio, ha sido elegido y ensamblado con una precisión milimétrica. Es un habitáculo que te acoge y te hace sentir especial.

Tecnología y características

Aunque es un modelo de 2012, este Q5 ya incorporaba tecnologías que definían su carácter premium. El corazón tecnológico es, sin duda, su sistema de tracción integral permanente quattro, que garantiza una motricidad y estabilidad excepcionales. El motor TFSI, con inyección directa y turbo, era un referente en eficiencia y rendimiento. Además, contaba con sistemas como el Start-Stop para reducir el consumo en ciudad y una dirección asistida electromecánica que se adaptaba a la velocidad, ofreciendo una experiencia de conducción moderna y segura para su época.

Competencia

En el competitivo segmento de los SUV premium, el Audi Q5 se enfrentaba a rivales de gran calibre. Su principal competidor era el BMW X3, que ofrecía una experiencia de conducción tradicionalmente más deportiva. Otro gran adversario era el Mercedes-Benz GLK, con su diseño más robusto y un enfoque claro hacia el confort. Tampoco podemos olvidar al Volvo XC60, que ya por entonces destacaba por su excepcional nivel de seguridad. Frente a ellos, el Q5 jugaba la carta del equilibrio perfecto entre deportividad, confort y calidad interior.

Conclusión

El Audi Q5 2.0 TFSI quattro de 2012 es mucho más que un simple SUV. Es una máquina de ingeniería soberbia que encapsula el equilibrio perfecto entre rendimiento, lujo y practicidad. A pesar de los años, su diseño sigue viéndose actual y la calidad de su construcción le permite envejecer con una dignidad admirable. Representa una oportunidad fantástica en el mercado de segunda mano para acceder a un vehículo premium que sigue ofreciendo sensaciones de conducción y un confort que muchos coches nuevos envidiarían. Es una compra emocionalmente inteligente.