Audi Q5 hybrid quattro 2.0 TFSI tiptronic 8 vel. Ambition · 245 CV (2012)

2012
Híbrido
AWD
Automático 8v
Audi Q5 - Vista 1
Audi Q5 - Vista 2
Audi Q5 - Vista 3
Audi Q5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi Q5

Potencia

245CV

Par

210Nm

Consumo

6.9l/100

Emisiones

159g/km

0-100 km/h

7.1s

Vel. Máx.

225km/h

Peso

1985kg

Precio

61,300

Resumen técnico

Combustible

Híbrido

Transmisión

Automático 8v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

460 L

Depósito

72 L

Potencia

40 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima245 CV / 40 kW
Par máximo210 Nm
Tipo de combustibleHíbrido
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito72 L
Maletero460 L

Análisis detallado del Audi Q5 hybrid quattro 2.0 TFSI tiptronic 8 vel. Ambition · 245 CV (2012)

Descripción general

El Audi Q5 hybrid quattro de 2012 no fue simplemente un SUV más; fue la audaz declaración de Audi en el naciente mundo de la hibridación premium. Representó un puente entre dos mundos: la contundencia de su motor 2.0 TFSI y la promesa silenciosa de la propulsión eléctrica. En una época donde la eficiencia comenzaba a ser un lujo, este Q5 se posicionó como un pionero, ofreciendo una experiencia de conducción sofisticada y consciente sin renunciar al ADN de la marca de los cuatro aros.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante es descubrir una dualidad fascinante. El silencio inicial en modo eléctrico te envuelve en una burbuja de calma urbana, una sensación de paz inesperada en un SUV de su porte. Sin embargo, cuando el motor de combustión despierta y ambos corazones laten al unísono, el coche se transforma. La aceleración es inmediata y contundente, un empuje lineal que te pega al asiento con una suavidad exquisita gracias a la caja Tiptronic de 8 velocidades. La tracción quattro transmite una seguridad inquebrantable, permitiéndote trazar curvas con una confianza y aplomo que te hacen olvidar su peso y tamaño. Es una mezcla de serenidad y poder controlado.

Diseño y estética

Su estética es la de un atleta con traje de gala. Las líneas del Q5 son fluidas, musculosas y atemporales, un diseño que ha envejecido con una dignidad admirable. Los detalles específicos de la versión hybrid, como las llantas de 19 pulgadas de diseño turbina y los discretos emblemas, son susurros de su naturaleza avanzada, no gritos. Por dentro, el habitáculo es un santuario de calidad. Cada material, desde el cuero de los asientos hasta el tacto de los botones, respira excelencia. Aunque la batería roba algo de espacio al maletero, la sensación de estar en un interior perfectamente ensamblado y lujoso lo compensa con creces.

Tecnología y características

Para 2012, su tecnología era vanguardista. El sistema híbrido paralelo combinaba un potente motor de gasolina con un motor eléctrico integrado en la transmisión, alimentado por una batería de iones de litio. Esto no solo permitía circular en modo puramente eléctrico a baja velocidad, sino que también ofrecía una función 'boost' para obtener las máximas prestaciones y un sistema de recuperación de energía que se sentía inteligente y refinado. La interfaz MMI, con sus gráficos de flujo de energía, convertía la conducción eficiente en una experiencia interactiva y gratificante, un vistazo a un futuro que ya estaba llegando.

Competencia

En el exclusivo club de los SUV híbridos premium de 2012, el principal contendiente era el Lexus RX 450h, el veterano y rey del confort. Sin embargo, el Audi Q5 Hybrid ofrecía un alma diferente. Mientras el Lexus apostaba por la suavidad absoluta, el Audi proponía un carácter más dinámico y europeo, con la garra de su motor turbo y la seguridad de la tracción quattro. Frente a rivales alemanes como el BMW X3 o el Mercedes-Benz GLK, que en aquel entonces confiaban principalmente en el diésel para la eficiencia, el Q5 Hybrid se sentía como una apuesta más tecnológica y visionaria.

Conclusión

El Audi Q5 hybrid quattro fue mucho más que un ejercicio de ingeniería; fue una valiente declaración de intenciones. Demostró que era posible fusionar el rendimiento, el lujo y la seguridad de un Audi tradicional con una nueva conciencia ecológica. Aunque su autonomía eléctrica era limitada para los estándares actuales, su impacto fue significativo, ofreciendo una reducción real del consumo y una experiencia de conducción dual única. Fue un precursor caro y complejo, sí, pero también un vehículo lleno de carácter que marcó el camino para la electrificación masiva que vendría después.