Audi Q5 hybrid quattro 2.0 TFSI tiptronic 8 vel. Attraction · 245 CV (2014-2015)

2012
Híbrido
AWD
Automático 8v
Audi Q5 - Vista 1
Audi Q5 - Vista 2
Audi Q5 - Vista 3
Audi Q5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi Q5

Potencia

245CV

Par

210Nm

Consumo

6.9l/100

Emisiones

159g/km

0-100 km/h

7.1s

Vel. Máx.

225km/h

Peso

1985kg

Precio

60,920

Resumen técnico

Combustible

Híbrido

Transmisión

Automático 8v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

460 L

Depósito

72 L

Potencia

40 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima245 CV / 40 kW
Par máximo210 Nm
Tipo de combustibleHíbrido
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito72 L
Maletero460 L

Análisis detallado del Audi Q5 hybrid quattro 2.0 TFSI tiptronic 8 vel. Attraction · 245 CV (2014-2015)

Descripción general

El Audi Q5 hybrid quattro de 2014 no fue un SUV más; fue la audaz declaración de Audi en el amanecer de la era híbrida premium. Representa la fusión perfecta entre la elegancia y robustez de un Q5 y una conciencia ecológica pionera. Con su tracción total quattro y un sistema de propulsión avanzado, se posicionó como una opción sofisticada y vanguardista para quienes buscaban eficiencia sin renunciar al placer de conducir y al estatus de la marca de los cuatro aros.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del Q5 hybrid es una experiencia de dualidad y refinamiento. El silencio te envuelve al iniciar la marcha en modo eléctrico, una sensación de paz y modernidad que se desliza por la ciudad. Cuando el motor 2.0 TFSI despierta, lo hace con una suavidad exquisita, entregando una potencia contundente y lineal que, junto al motor eléctrico, catapulta sus casi dos toneladas de 0 a 100 km/h en 7.1 segundos. La caja Tiptronic de 8 velocidades es una aliada perfecta, con cambios imperceptibles, mientras que la tracción quattro te ancla al asfalto con una seguridad imperturbable. Es un coche que transmite solidez, confort y una capacidad de respuesta que emociona.

Diseño y estética

El diseño del Audi Q5 es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus proporciones son perfectas, combinando la musculatura de un SUV con líneas fluidas y limpias que huyen de la ostentación. La icónica parrilla Singleframe y los faros de mirada penetrante definen un frontal con carácter. Por dentro, te recibe una atmósfera de lujo y calidad suprema. Cada material, desde el cuero hasta los apliques de aluminio, ha sido elegido y ensamblado con una precisión que roza la obsesión. Es un habitáculo que no solo es funcional y ergonómico, sino que te hace sentir especial en cada trayecto, a pesar de que la batería reste algo de espacio al maletero.

Tecnología y características

Este Q5 fue un escaparate tecnológico para Audi. Su corazón es un sistema híbrido paralelo que combina de forma inteligente un potente motor de gasolina con un motor eléctrico. Esta sinergia no solo busca reducir el consumo, logrando la preciada etiqueta ECO, sino que permite circular en modo puramente eléctrico en trayectos cortos, transformando la experiencia urbana. La gestión de la energía es brillante, con una frenada regenerativa que recarga la batería de iones de litio y una transmisión Tiptronic adaptada para integrar el motor eléctrico de forma transparente. Era la tecnología del futuro, hecha presente.

Competencia

En el exclusivo club de los SUV híbridos premium de su época, el Audi Q5 hybrid encontró a su principal competidor en el Lexus RX 450h, el veterano y maestro de la hibridación. Mientras el Lexus apostaba por un confort supremo y una tecnología híbrida muy probada, el Audi contraatacaba con un dinamismo más europeo, la legendaria tracción quattro y una sensación de calidad interior percibida que marcaba la pauta en el segmento. La batalla era entre la filosofía japonesa de la eficiencia y la fiabilidad y la ingeniería alemana del rendimiento y la sofisticación.

Conclusión

El Audi Q5 hybrid quattro fue mucho más que una simple versión ecológica. Fue un vehículo completo, equilibrado y profundamente deseable que demostró que la eficiencia no estaba reñida con las prestaciones ni con el lujo. Ofrecía una experiencia de conducción refinada, segura y potente, envuelta en un diseño impecable y con la ventaja de una conciencia más limpia. Aunque su precio era elevado, representaba una inversión en tecnología, calidad y, sobre todo, en una visión de futuro que hoy es nuestro presente. Un coche que, una década después, sigue sintiéndose moderno y especial.