Audi Q5 2.0 TDI 177 CV quattro S tronic 7 vel. DPF Ambiente (2012)

2012
Gasóleo
AWD
Automático 7v
Audi Q5 - Vista 1
Audi Q5 - Vista 2
Audi Q5 - Vista 3
Audi Q5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi Q5

Potencia

177CV

Par

380Nm

Consumo

6l/100

Emisiones

159g/km

0-100 km/h

9s

Vel. Máx.

200km/h

Peso

1895kg

Precio

48,320

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 7v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

540 L

Depósito

75 L

Potencia

130 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima177 CV / 130 kW
Par máximo380 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito75 L
Maletero540 L

Análisis detallado del Audi Q5 2.0 TDI 177 CV quattro S tronic 7 vel. DPF Ambiente (2012)

Descripción general

El Audi Q5 de 2012 no es solo un SUV, es la materialización del equilibrio perfecto que definió una era para la marca de los cuatro aros. Esta versión, con el motor 2.0 TDI de 177 caballos, la tracción total quattro y el cambio S tronic, representa una de las configuraciones más deseadas y lógicas. Es un vehículo que evoca una sensación de éxito y buen gusto, una máquina diseñada para dominar el asfalto con una elegancia atemporal y una capacidad que trasciende las modas.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este Q5 es sentir una solidez abrumadora. La tracción quattro te ancla al suelo, transmitiendo una seguridad inquebrantable en cada curva, sin importar el clima. El motor diésel de 177 CV empuja con una contundencia generosa desde bajas vueltas, gracias a sus 380 Nm de par, haciendo que cada adelantamiento sea un mero trámite. El cambio S tronic de doble embrague es una delicia, enlazando marchas con una suavidad y rapidez que te aísla del esfuerzo mecánico, permitiéndote disfrutar de un viaje sereno y poderoso. Es un coche que no te exige, sino que te acompaña, convirtiendo cada trayecto en una experiencia de puro confort y control.

Diseño y estética

Su diseño es una lección de sobriedad y proporciones perfectas. Las líneas fluidas y limpias, la imponente parrilla Singleframe y la firma lumínica de sus faros crean una presencia inconfundible y prestigiosa que ha envejecido con una dignidad excepcional. Por dentro, te recibe un santuario de calidad. El acabado Ambiente eleva la experiencia con materiales nobles, ajustes milimétricos y una ergonomía estudiada que te hace sentir en casa desde el primer instante. Es un espacio que no solo se ve bien, sino que se siente duradero y lujoso al tacto.

Tecnología y características

En su momento, este Q5 era un escaparate tecnológico. La combinación del eficiente motor TDI common-rail, la rapidísima caja S tronic de 7 velocidades y el legendario sistema de tracción quattro formaban un conjunto mecánico de vanguardia. La dirección asistida eléctrica, sensible a la velocidad, ofrecía precisión en carretera y comodidad en ciudad. Aunque su sistema de infoentretenimiento no compite con las pantallas actuales, ofrecía una conectividad y unas funciones avanzadas para 2012, garantizando un entorno seguro y bien asistido.

Competencia

En el competitivo olimpo de los SUV premium de su época, el Audi Q5 se enfrentaba a titanes como el BMW X3, que ofrecía un tacto de conducción más deportivo, y el Mercedes-Benz GLK, con su enfoque en el confort supremo y un diseño más anguloso. También el Volvo XC60 se postulaba como una alternativa fuerte, abanderando la seguridad y el diseño escandinavo. Frente a ellos, el Q5 brillaba por su increíble equilibrio: era cómodo sin ser blando, ágil sin ser incómodo, y su interior marcaba la referencia absoluta en calidad y atmósfera premium.

Conclusión

El Audi Q5 2.0 TDI 177 CV quattro es mucho más que un coche familiar; es una declaración de intenciones. Representa la compra inteligente y emocional para quien busca versatilidad para el día a día, seguridad para viajar en cualquier condición y el placer de conducir un vehículo premium bien hecho. A día de hoy, sigue siendo una opción profundamente satisfactoria, un refugio de calidad y confort que demuestra que la buena ingeniería y el buen diseño nunca pasan de moda. Es una elección que satisface tanto a la razón como al corazón.