Especificaciones y análisis del Audi Q5
Potencia
313CV
Par
650Nm
Consumo
6.8l/100
Emisiones
179g/km
0-100 km/h
5.1s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1995kg
Precio
70,330€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 8v
AWD
5 / 5 puertas
540 L
75 L
230 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi SQ5 3.0 TDI 313 CV quattro tiptronic 8 vel. (2012-2015)
Descripción general
El Audi SQ5 TDI de 2012 rompió todos los moldes. Fue el primer modelo 'S' de Audi en montar un motor diésel y el primero de la familia 'Q' en recibir este tratamiento deportivo. Una declaración de intenciones que fusionaba la versatilidad de un SUV con el alma y las prestaciones de un auténtico deportivo, creando una máquina tan inesperada como emocionante.
Experiencia de conducción
Conducir el SQ5 es una experiencia visceral. Los 650 Nm de par te aplastan contra el asiento desde apenas 1450 revoluciones, ofreciendo una aceleración brutal y constante que parece no tener fin. El motor V6 biturbo diésel no solo empuja con una fuerza descomunal, sino que emite un sonido grave y adictivo, modulado para emocionar. La tracción quattro y el cambio Tiptronic de 8 velocidades trabajan en perfecta sintonía, transmitiendo una sensación de control y aplomo absolutos, permitiéndote devorar curvas con una agilidad impensable para un SUV de casi dos toneladas.
Diseño y estética
El diseño del SQ5 es un ejercicio de sutileza y deportividad. Sobre la elegante base del Q5, Audi añadió los detalles justos para delatar su carácter. La parrilla Singleframe con lamas dobles, las carcasas de los retrovisores en aluminio, los paragolpes específicos y, sobre todo, la cuádruple salida de escape, anuncian su potencial sin estridencias. Las imponentes llantas de 20 pulgadas y una carrocería ligeramente rebajada completan un conjunto que irradia potencia y clase.
Tecnología y características
La proeza tecnológica del SQ5 reside en su corazón: un motor 3.0 V6 TDI con doble turbocompresor que lograba cifras de potencia y eficiencia asombrosas para un diésel de su época. La gestión electrónica, junto a la tracción integral permanente quattro con distribución vectorial del par y una rápida caja de cambios Tiptronic de 8 relaciones, conformaban un tren motriz de altísimo rendimiento. A esto se sumaba una suspensión deportiva y una dirección electromecánica de asistencia variable, creando un paquete tecnológico enfocado en una dinámica de conducción precisa.
Competencia
En el momento de su lanzamiento, el Audi SQ5 TDI tenía pocos rivales directos que pudieran igualar su combinación de prestaciones diésel y formato SUV. Su principal competidor era el BMW X3 xDrive35d, otro SUV alemán con un potente motor diésel de seis cilindros que ofrecía una filosofía muy similar de deportividad y eficiencia. Más tarde llegaría el Porsche Macan S Diesel, con quien compartía plataforma y una variante del motor, aunque con un enfoque aún más deportivo.
Conclusión
El Audi SQ5 TDI no es solo un coche, es un hito. Demostró que un motor diésel podía ser el corazón de un deportivo emocionante y que un SUV podía comportarse con la agilidad de una berlina de altas prestaciones. Es el coche polivalente definitivo: discreto y práctico para el día a día, pero capaz de transformarse en una bestia devoradora de asfalto con solo pisar el acelerador. Una obra de ingeniería que redefinió las reglas del juego y que, aún hoy, sigue siendo un objeto de deseo por su increíble equilibrio entre razón y pasión.




