Audi Q7 3.0 TDI quattro tiptronic DPF Ambition · 239 CV (2009-2010)

2009
Gasóleo
AWD
Automático 6v

Especificaciones y análisis del Audi Q7

Potencia

239CV

Par

550Nm

Consumo

9.1l/100

Emisiones

239g/km

0-100 km/h

8.5s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

2370kg

Precio

63,640

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

775 L

Depósito

100 L

Potencia

176 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima239 CV / 176 kW
Par máximo550 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito100 L
Maletero775 L

Análisis detallado del Audi Q7 3.0 TDI quattro tiptronic DPF Ambition · 239 CV (2009-2010)

Descripción general

El Audi Q7 de 2009 no es solo un coche, es una declaración de intenciones sobre ruedas. En una época donde el tamaño y la potencia definían el lujo, este SUV se erigió como un coloso, combinando un diseño imponente con la fuerza de su motor 3.0 TDI de 239 caballos y la seguridad de la tracción total quattro. Representa el pináculo del confort y la capacidad, un vehículo pensado para dominar el asfalto y ofrecer una experiencia de viaje en primera clase.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del Q7 es sentir el control absoluto. La inmensa mole de 2370 kilos se mueve con una agilidad inesperada gracias al torrente de 550 Nm de par que empuja desde muy bajas vueltas. La sensación no es de una aceleración explosiva, sino de un empuje inagotable y sereno, como una ola de potencia que te transporta sin esfuerzo. La suspensión y la tracción quattro te anclan al asfalto, transmitiendo una confianza y una seguridad inquebrantables, mientras el habitáculo te aísla del mundo exterior en una burbuja de silencio y confort. Es conducir desde una atalaya, con el mundo a tus pies.

Diseño y estética

Su diseño es una oda a la presencia. Con más de cinco metros de largo, su silueta es monumental y poderosa, dominada por la icónica parrilla Singleframe de Audi y unas líneas musculosas que fluyen hacia una zaga rotunda. No es un coche que pida permiso, impone respeto de forma natural. Por dentro, el Q7 te abraza con un ambiente de lujo y calidad suprema. Cada material, desde el cuero hasta los ajustes de aluminio, ha sido elegido y ensamblado con una precisión artesanal, creando un espacio que es tanto un puesto de conducción avanzado como un salón rodante de exquisito gusto.

Tecnología y características

Bajo su piel de acero y aluminio, el Q7 de 2009 era un escaparate tecnológico. El motor V6 TDI con inyección por conducto común y turbo de geometría variable representaba la vanguardia diésel, ofreciendo un equilibrio soberbio entre rendimiento y consumo para su tamaño. La legendaria tracción quattro, gestionada por la suave caja de cambios Tiptronic de 6 velocidades, garantizaba una motricidad perfecta en cualquier circunstancia. A esto se sumaba un chasis avanzado con dirección sensible a la velocidad y un sistema de infoentretenimiento que, para la época, era el centro neurálgico de una experiencia de conducción conectada y sofisticada.

Competencia

En el olimpo de los grandes SUV de lujo, el Audi Q7 se medía con titanes como el BMW X5, el Mercedes-Benz ML y el Porsche Cayenne. Mientras el X5 y el Cayenne ofrecían un tacto más deportivo y ágil, el Q7 jugaba la carta del confort imperial, el espacio superlativo y una sensación de fortaleza inexpugnable. Era la opción para quien buscaba la máxima representación de estatus y capacidad para largos viajes, un transatlántico de carretera que se diferenciaba por su imponente tamaño y su refinamiento interior.

Conclusión

El Audi Q7 3.0 TDI quattro de 2009 es mucho más que un simple SUV; es el recuerdo de una era de grandeza automovilística. Un vehículo que fue concebido sin complejos para ser el mejor en espacio, confort y seguridad. Conducirlo es una experiencia que te hace sentir poderoso y protegido, envuelto en lujo y tecnología. Fue y sigue siendo un coche excepcional, un titán capaz de devorar kilómetros sin inmutarse, demostrando que la verdadera esencia del lujo es viajar sin preocupaciones, con el mundo a tu disposición.