Audi Q7 3.0 TDI 204 CV quattro tiptronic 8 vel. DPF Ambition 5 plazas (2012-2015)

2009
Gasóleo
AWD
Automático 8v

Especificaciones y análisis del Audi Q7

Potencia

204CV

Par

450Nm

Consumo

7.2l/100

Emisiones

189g/km

0-100 km/h

9.1s

Vel. Máx.

202km/h

Peso

2345kg

Precio

65,580

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 8v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

775 L

Depósito

100 L

Potencia

150 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima204 CV / 150 kW
Par máximo450 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito100 L
Maletero775 L

Análisis detallado del Audi Q7 3.0 TDI 204 CV quattro tiptronic 8 vel. DPF Ambition 5 plazas (2012-2015)

Descripción general

El Audi Q7 de esta generación se erige como un coloso en el asfalto, un SUV que redefinió el concepto de lujo y versatilidad. Con su imponente presencia y la promesa de una experiencia de conducción superior, este Q7 con el motor 3.0 TDI de 204 CV representa el equilibrio perfecto entre la fuerza imperturbable y una eficiencia sorprendente para su tamaño. Es más que un coche; es una declaración de intenciones, un santuario rodante para quienes buscan espacio, seguridad y el inconfundible sello de los cuatro aros.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del Q7 es una experiencia que envuelve y aísla del mundo exterior. El motor diésel V6 empuja con una suavidad y contundencia que enamoran desde las 1250 revoluciones, moviendo sus más de 2.3 toneladas con una facilidad pasmosa. La caja de cambios Tiptronic de 8 velocidades es una aliada perfecta, casi imperceptible en su funcionamiento, mientras que la tracción quattro te ancla al asfalto con una seguridad inquebrantable, sin importar las condiciones. No es un deportivo, es un crucero de lujo que devora kilómetros con un aplomo y un silencio de marcha que te hacen sentir invulnerable.

Diseño y estética

El diseño del Audi Q7 es una lección de atemporalidad y poderío. Sus líneas, aunque suaves, esculpen una carrocería monumental de más de cinco metros que impone respeto. El frontal, dominado por la gran parrilla Singleframe, y sus faros afilados le otorgan una mirada penetrante y reconocible al instante. Por dentro, el habitáculo es un templo de la calidad y la ergonomía alemana. Cada material, desde el cuero hasta los insertos de aluminio, se siente sólido y lujoso, creando un ambiente de primera clase donde el espacio y la luz son los verdaderos protagonistas.

Tecnología y características

Bajo su piel de lujo, el Q7 esconde una ingeniería soberbia para su época. El corazón tecnológico es, sin duda, el sistema de tracción integral permanente quattro, un garante de motricidad y seguridad activa. Se complementa con una avanzada transmisión automática Tiptronic de 8 relaciones que optimiza el rendimiento del motor 3.0 TDI, el cual ya incorporaba tecnología common-rail y un sistema Stop-Start para contener el consumo. La suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes y la dirección asistida hidráulica aseguran un confort de marcha y una precisión de guiado excepcionales.

Competencia

En el exclusivo olimpo de los grandes SUV de lujo, el Audi Q7 se midió con titanes de la talla del BMW X5, que siempre ofreció un tacto de conducción más dinámico y deportivo. También tuvo que enfrentarse al Mercedes-Benz Clase ML, un referente en confort y elegancia, y al Porsche Cayenne, con quien compartía plataforma pero que se decantaba por unas prestaciones puras. Otro gran rival fue el Volvo XC90, que jugaba la carta de la seguridad y el diseño escandinavo con un enfoque muy familiar.

Conclusión

El Audi Q7 3.0 TDI es mucho más que un SUV grande; es una fortaleza rodante que combina lujo, un espacio interior abrumador y una sensación de seguridad total. Su motor diésel ofrece un equilibrio magnífico entre prestaciones y consumo, ideal para devorar kilómetros en autopista con un confort imperial. Aunque sus dimensiones lo hacen torpe en la ciudad, su polivalencia, calidad de construcción y la magia de la tracción quattro lo convierten en una opción emocional y racionalmente brillante para familias que no renuncian a viajar en primera clase.