Audi Q7 3.0 TDI 204 CV quattro tiptronic 8 vel. DPF Ambition (2011-2012)

2009
Gasóleo
AWD
Automático 8v

Especificaciones y análisis del Audi Q7

Potencia

204CV

Par

450Nm

Consumo

7.2l/100

Emisiones

189g/km

0-100 km/h

9.1s

Vel. Máx.

202km/h

Peso

2345kg

Precio

63,370

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 8v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

775 L

Depósito

100 L

Potencia

150 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima204 CV / 150 kW
Par máximo450 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito100 L
Maletero775 L

Análisis detallado del Audi Q7 3.0 TDI 204 CV quattro tiptronic 8 vel. DPF Ambition (2011-2012)

Descripción general

El Audi Q7 de esta generación es más que un SUV; es una declaración de intenciones sobre ruedas. Un gigante que combina lujo, espacio y la legendaria tracción quattro para dominar cualquier camino con una elegancia imponente. Esta versión, con su motor 3.0 TDI de 204 CV, representó un equilibrio perfecto entre eficiencia y la fuerza que se espera de un vehículo de su calibre, ofreciendo una experiencia de conducción soberana y refinada.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del Q7 es como tomar el timón de un yate de lujo. La sensación de aislamiento y silencio es casi total, creando un santuario que te protege del mundo exterior. El motor 3.0 TDI empuja con una suavidad y contundencia sorprendentes desde muy bajas revoluciones, gracias a sus 450 Nm de par. La caja Tiptronic de 8 velocidades gestiona la potencia de forma casi imperceptible, mientras que la tracción quattro te ancla al asfalto, transmitiendo una confianza inquebrantable sin importar las condiciones. No es un deportivo, es una fortaleza rodante que devora kilómetros con un aplomo y confort extraordinarios.

Diseño y estética

El diseño del Audi Q7 es una obra de poder y elegancia. Sus dimensiones colosales no resultan toscas, sino que se esculpen con líneas fluidas y una presencia que impone respeto. La icónica parrilla Singleframe domina el frontal, mientras que la zaga, robusta y bien proporcionada, remata un conjunto que transmite estatus desde cada ángulo. Por dentro, el ambiente es una lección de calidad y ergonomía. Los materiales son exquisitos al tacto y a la vista, los ajustes son milimétricos y el espacio es simplemente soberbio, creando una cabina que acoge a sus ocupantes con un lujo y una comodidad de primera clase.

Tecnología y características

Aunque es un modelo de una generación anterior, este Q7 ya incorporaba tecnologías que definían la vanguardia de su época. El corazón de la experiencia es su sofisticada cadena cinemática: el eficiente motor TDI con sistema Stop-Start, la suave y rápida transmisión Tiptronic de 8 velocidades y, por supuesto, el sistema de tracción integral permanente quattro. Este último no es solo un elemento de seguridad, es una pieza de ingeniería que redefine la dinámica del vehículo, garantizando una motricidad perfecta en todo momento. El sistema de infoentretenimiento MMI, aunque superado por los estándares actuales, era en su día un centro de control intuitivo y completo.

Competencia

En el exclusivo club de los grandes SUV de lujo, el Audi Q7 se enfrentaba a titanes. Su rival más directo era el BMW X5, que ofrecía una conducción tradicionalmente más dinámica y deportiva. El Mercedes-Benz Clase ML competía con un enfoque más centrado en el confort absoluto y la elegancia clásica. Otros contendientes como el Porsche Cayenne, con quien compartía plataforma, jugaban en una liga más prestacional, mientras que el Volvo XC90 se erigía como el bastión de la seguridad y la practicidad familiar. Frente a ellos, el Q7 destacaba por su imponente presencia, su inmenso espacio interior y el equilibrio perfecto entre confort y la seguridad de su tracción quattro.

Conclusión

El Audi Q7 3.0 TDI de 204 CV es la encarnación del viaje en primera clase por carretera. Es un vehículo que prioriza el confort, la seguridad y la sensación de control absoluto por encima de la agilidad deportiva. Su calidad de construcción es excepcional, su espacio interior es cavernoso y su capacidad para viajar largas distancias sin fatiga es simplemente sublime. Representa una elección emocional para quien busca no solo un medio de transporte, sino un refugio de lujo y tecnología, una máquina imponente que transmite estatus y una profunda sensación de bienestar en cada kilómetro.