Audi Q7 3.0 TDI 240 CV quattro tiptronic 8 vel. DPF Ambiente (2010-2011)

2009
Gasóleo
AWD
Automático 8v

Especificaciones y análisis del Audi Q7

Potencia

239CV

Par

550Nm

Consumo

7.4l/100

Emisiones

195g/km

0-100 km/h

7.9s

Vel. Máx.

215km/h

Peso

2345kg

Precio

64,630

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 8v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

775 L

Depósito

100 L

Potencia

176 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima239 CV / 176 kW
Par máximo550 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito100 L
Maletero775 L

Análisis detallado del Audi Q7 3.0 TDI 240 CV quattro tiptronic 8 vel. DPF Ambiente (2010-2011)

Descripción general

El Audi Q7 de 2009 no es solo un SUV, es una declaración de intenciones sobre ruedas. Representa el culmen del lujo y la ingeniería alemana de su época, un vehículo que combina una presencia imponente en la carretera con un confort de marcha soberano. Esta versión, equipada con el robusto motor 3.0 TDI de 240 caballos y la eficiente caja de cambios Tiptronic de 8 velocidades, prometía un equilibrio casi perfecto entre potencia, refinamiento y un consumo sorprendentemente contenido para su tamaño.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del Q7 es una experiencia que aísla del mundo exterior. La sensación de seguridad es abrumadora, gracias a su masa y a la tracción integral quattro que lo ancla al asfalto en cualquier circunstancia. El motor 3.0 TDI empuja con una fuerza contundente y silenciosa desde muy bajas vueltas, cortesía de sus 550 Nm de par, haciendo que los adelantamientos y las incorporaciones se sientan como un mero trámite. La transmisión Tiptronic de 8 velocidades es una obra de arte en suavidad, encadenando marchas de forma imperceptible y contribuyendo a un viaje sereno y placentero.

Diseño y estética

El diseño del Audi Q7 de esta generación es monumental. Sus líneas fluidas y su enorme parrilla Singleframe le otorgan una presencia que no pasa desapercibida, un coloso elegante que domina la carretera. A pesar de sus más de cinco metros de longitud, sus formas son armoniosas y transmiten una sensación de solidez inquebrantable. Por dentro, el habitáculo es una oda al espacio y a la calidad. Los materiales son exquisitos al tacto y a la vista, con ajustes perfectos que han definido a la marca durante años, creando un ambiente de primera clase para todos los ocupantes.

Tecnología y características

Aunque es un modelo de 2009, el Q7 ya incorporaba tecnologías que definían el segmento premium. El sistema de tracción total quattro no era solo un elemento de seguridad, sino el corazón de su dinámica, capaz de distribuir el par de forma inteligente para garantizar la máxima motricidad. La caja de cambios Tiptronic de 8 velocidades, junto con el sistema Stop-Start, fue un paso adelante en eficiencia, buscando optimizar el consumo de este gigante. El sistema de infoentretenimiento MMI, aunque de una generación anterior, centralizaba el control del vehículo de una manera intuitiva para la época.

Competencia

En el olimpo de los grandes SUV de lujo, el Audi Q7 se enfrentaba a una competencia formidable. Sus rivales directos eran titanes como el BMW X5, que ofrecía una conducción más deportiva y ágil; el Mercedes-Benz Clase ML, que siempre ha sido un referente en confort y elegancia; y el Porsche Cayenne, con el que compartía plataforma pero que se decantaba por unas prestaciones y un dinamismo superiores. El Q7 siempre destacó por su imponente espacio interior y su sensación de fortaleza inexpugnable.

Conclusión

El Audi Q7 3.0 TDI es mucho más que un simple medio de transporte; es una fortaleza rodante que ofrece un nivel de confort, seguridad y espacio excepcionales. Es el compañero de viaje ideal para familias que no quieren renunciar al lujo ni a la capacidad de aventura. Su combinación de un motor diésel potente y eficiente, una tracción quattro legendaria y una calidad de construcción superlativa lo convierten en un vehículo que, incluso años después, sigue transmitiendo una profunda sensación de poder y prestigio.