Audi Q7 3.6 FSI quattro tiptronic Ambition · 280 CV (2009-2010)

2009
Gasolina
AWD
Automático 6v

Especificaciones y análisis del Audi Q7

Potencia

280CV

Par

360Nm

Consumo

12.1l/100

Emisiones

289g/km

0-100 km/h

8.5s

Vel. Máx.

225km/h

Peso

2280kg

Precio

63,840

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

775 L

Depósito

100 L

Potencia

206 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima280 CV / 206 kW
Par máximo360 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito100 L
Maletero775 L

Análisis detallado del Audi Q7 3.6 FSI quattro tiptronic Ambition · 280 CV (2009-2010)

Descripción general

El Audi Q7 de 2009 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. En una época en la que los SUV de lujo comenzaban a dominar el asfalto, este gigante de Ingolstadt se erigió como un referente de poder, espacio y sofisticación. Con su imponente presencia y el corazón de un motor FSI de 3.6 litros y 280 caballos, acoplado a la legendaria tracción quattro, este Q7 prometía una experiencia de conducción imperial, capaz de conquistar cualquier carretera con una autoridad incontestable.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del Audi Q7 es sentirse invulnerable. El empuje del motor V6 es suave pero contundente, entregando su potencia de forma lineal y refinada gracias a la caja de cambios tiptronic de 6 velocidades. La sensación de seguridad que transmite la tracción quattro es absoluta, pegando el coche al asfalto en cualquier circunstancia. A pesar de sus más de 2.2 toneladas, se mueve con una agilidad sorprendente, aunque es en los largos viajes por autopista donde despliega su máximo esplendor, meciendo a sus ocupantes en un silencio y confort soberbios. Es un devorador de kilómetros nato, un santuario rodante cuyo único peaje es un consumo de combustible que nos recuerda constantemente la generosidad de su mecánica.

Diseño y estética

Su diseño es atemporal y poderoso. La enorme parrilla Singleframe domina un frontal que intimida, mientras que su perfil alargado y musculoso, con una línea de cintura alta, proyecta una imagen de fortaleza y elegancia. Las llantas de 20 pulgadas llenan los pasos de rueda, acentuando su carácter robusto. Por dentro, el Q7 es una lección de calidad. Los materiales son exquisitos al tacto y a la vista, los ajustes son milimétricos y el espacio es simplemente colosal, tanto para los pasajeros como en su gigantesco maletero de 775 litros. Sentarse en él es como entrar en el salón de una casa de lujo, un ambiente que te aísla del mundo exterior.

Tecnología y características

Aunque hoy sus sistemas puedan parecer superados, en 2009 el Q7 era un escaparate tecnológico. El sistema de infoentretenimiento MMI, aunque sin las pantallas táctiles actuales, centralizaba el control del vehículo de forma intuitiva para la época. La inyección directa FSI del motor era una tecnología avanzada que buscaba optimizar el rendimiento. Además, elementos como la dirección con asistencia variable según la velocidad o la posibilidad de equipar una sofisticada suspensión neumática lo situaban en la vanguardia de su segmento, ofreciendo un equilibrio entre confort y dinamismo que pocos podían igualar.

Competencia

En el olimpo de los grandes SUV de lujo, el Audi Q7 se medía con una competencia feroz y de altísimo nivel. Sus principales adversarios eran el BMW X5, que siempre destacaba por su dinamismo y tacto de conducción más deportivo; el Mercedes-Benz Clase ML, un bastión de confort y elegancia; y el Porsche Cayenne, con quien compartía plataforma y ofrecía un rendimiento aún más extremo. Tampoco se puede olvidar al Volvo XC90, que jugaba la carta de la seguridad y la funcionalidad familiar.

Conclusión

El Audi Q7 3.6 FSI es mucho más que un SUV; es un símbolo de una era de opulencia y poderío mecánico. Representa la máxima expresión de confort, espacio y seguridad en carretera según Audi. A día de hoy, sigue siendo un vehículo que impresiona por su calidad de rodadura y su imponente presencia. Si bien su tecnología de infoentretenimiento y su consumo de combustible delatan el paso de los años, su esencia de tanque de lujo para viajar en primera clase permanece intacta. Es una elección pasional para quien busca un coche representativo y sumamente cómodo, asumiendo los costes de mantenimiento y uso que un vehículo de su categoría conlleva.