Audi Q7 4.2 TDI quattro tiptronic 8 vel. DPF Ambition 5 plazas · 340 CV (2012-2015)

2009
Gasóleo
AWD
Automático 8v

Especificaciones y análisis del Audi Q7

Potencia

340CV

Par

800Nm

Consumo

9.2l/100

Emisiones

242g/km

0-100 km/h

6.4s

Vel. Máx.

240km/h

Peso

2495kg

Precio

92,400

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 8v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

775 L

Depósito

100 L

Potencia

250 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima340 CV / 250 kW
Par máximo800 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito100 L
Maletero775 L

Análisis detallado del Audi Q7 4.2 TDI quattro tiptronic 8 vel. DPF Ambition 5 plazas · 340 CV (2012-2015)

Descripción general

El Audi Q7 4.2 TDI quattro de 2012 no es simplemente un SUV, es una declaración de intenciones sobre ruedas. Representa la culminación del lujo, la potencia y la ingeniería alemana en un formato imponente que domina la carretera. Con su colosal motor V8 diésel, este gigante de Ingolstadt se posicionó como el rey indiscutible de su segmento, ofreciendo un nivel de prestaciones y refinamiento que dejaba una huella imborrable en el asfalto y en el corazón de quien lo conducía.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este Q7 es una experiencia sensorial única. El primer pisotón al acelerador desata una oleada de par motor de 800 Nm que te pega al asiento con una fuerza tranquila pero implacable. Es una sensación de poderío absoluto, como si el coche pudiera mover el mundo sin esfuerzo. La transmisión Tiptronic de 8 velocidades gestiona esta fuerza con una suavidad exquisita, mientras que la tracción quattro te ancla al asfalto, transmitiendo una seguridad inquebrantable en cualquier circunstancia. A pesar de sus casi 2.5 toneladas, acelera de 0 a 100 km/h en solo 6.4 segundos, una cifra que desafía la física y redefine lo que esperamos de un gran SUV.

Diseño y estética

Su diseño es una oda a la presencia y la elegancia robusta. La imponente parrilla Singleframe de Audi domina un frontal que intimida y seduce a partes iguales. Cada línea de su carrocería de más de cinco metros de largo está pensada para proyectar solidez y prestigio. Por dentro, el habitáculo es un santuario de lujo y confort. Los materiales, desde el cuero hasta las inserciones de aluminio, son de una calidad excepcional y están ensamblados con una precisión milimétrica. El espacio es generoso en todas sus plazas, creando una atmósfera de primera clase que te aísla del mundo exterior.

Tecnología y características

Bajo su piel, el Audi Q7 4.2 TDI es un escaparate tecnológico. El corazón es su motor V8 diésel con inyección directa por conducto común y turbo, una obra de ingeniería capaz de entregar una potencia descomunal con una eficiencia sorprendente para su época. La tracción integral permanente quattro, un sello de la casa, garantiza un agarre y una dinámica excepcionales. La caja de cambios Tiptronic de 8 relaciones por convertidor de par y la dirección con asistencia hidráulica sensible a la velocidad completan un conjunto tecnológico diseñado para ofrecer el máximo control y confort.

Competencia

En el olimpo de los grandes SUV de lujo, el Audi Q7 se medía con titanes como el BMW X5, el Mercedes-Benz Clase M y el Porsche Cayenne. Mientras el X5 ofrecía un tacto más deportivo y el Clase M se centraba en el confort, el Q7 encontraba su propio espacio combinando un poderío mecánico abrumador gracias a su V8, un interior de calidad superlativa y una sensación de fortaleza y seguridad que pocos podían igualar. Su equilibrio entre prestaciones brutas y refinamiento para largos viajes lo convertía en una opción única y muy deseada.

Conclusión

El Audi Q7 4.2 TDI quattro es mucho más que un coche; es una experiencia de poder, lujo y seguridad. Un vehículo monumental que fue diseñado sin concesiones para aquellos que lo querían todo. Aunque los tiempos han cambiado, su combinación de un motor V8 legendario, una calidad de construcción soberbia y una presencia imponente lo convierten en un clásico moderno. Es el recuerdo de una época en la que los grandes motores diésel reinaban, ofreciendo un empuje y una autonomía que hoy resultan casi míticos.