Audi Q7 3.0 TDI 200 kW (272 CV) quattro tiptronic 8 vel. sport 5 plazas · 272 CV (2017-2018)

2015
Gasóleo
AWD
Automático 8v
Audi Q7 - Vista 1
Audi Q7 - Vista 2
Audi Q7 - Vista 3
Audi Q7 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi Q7

Potencia

272CV

Par

600Nm

Consumo

5.9l/100

Emisiones

154g/km

0-100 km/h

6.3s

Vel. Máx.

234km/h

Peso

2070kg

Precio

74,050

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 8v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

890 L

Depósito

75 L

Potencia

200 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima272 CV / 200 kW
Par máximo600 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito75 L
Maletero890 L

Análisis detallado del Audi Q7 3.0 TDI 200 kW (272 CV) quattro tiptronic 8 vel. sport 5 plazas · 272 CV (2017-2018)

Descripción general

El Audi Q7 de esta generación representó un salto cuántico para la marca de los cuatro aros en el segmento de los grandes SUV. No es solo un vehículo, es una declaración de intenciones, un santuario rodante que combina una presencia imponente con una ingeniería exquisita. Este modelo, con su potente motor diésel de 272 caballos, se presentó como el compañero de viaje definitivo, capaz de devorar kilómetros con una facilidad pasmosa y un lujo que envuelve a sus ocupantes desde el primer instante.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del Audi Q7 es experimentar una sensación de poder y control absolutos. El motor V6 TDI de 272 CV empuja con una fuerza inagotable desde muy bajas revoluciones, catapultando sus más de dos toneladas de peso con una agilidad que desafía la física. La aceleración es un torrente de par suave y lineal, gestionado a la perfección por la caja de cambios tiptronic de 8 velocidades, que trabaja con una discreción y una inteligencia sublimes. El silencio a bordo es sepulcral, y la suspensión filtra las imperfecciones del asfalto creando una alfombra mágica, mientras la tracción quattro te ancla a la carretera con una confianza inquebrantable. Es una conducción que calma el espíritu y emociona el corazón.

Diseño y estética

El diseño del Q7 de 2015 es una obra de maestría en proporciones y elegancia. Abandonó las formas redondeadas de su predecesor para adoptar líneas más tensas, atléticas y afiladas, que le confieren una presencia imponente pero sofisticada. La gran parrilla Singleframe domina el frontal, mientras que la zaga es limpia y tecnológica. Pero es en el interior donde el Q7 te conquista por completo. Es un espacio que roza la perfección, donde cada material, desde el cuero hasta el aluminio pulido, ha sido elegido con un gusto exquisito y ensamblado con una precisión milimétrica. El ambiente es de lujo moderno, un refugio tecnológico y espacioso que te aísla del mundo exterior y te hace sentir especial.

Tecnología y características

Audi volcó en este Q7 un arsenal tecnológico destinado a hacer la vida a bordo más fácil, segura y placentera. El corazón del sistema es la tracción integral permanente quattro, un pilar de la marca que garantiza una motricidad y una seguridad activa excepcionales. El motor 3.0 TDI no solo es potente, sino también eficiente gracias al sistema Start-Stop y al cumplimiento de la normativa Euro 6. La transmisión tiptronic de 8 velocidades es un prodigio de suavidad e inteligencia, adaptándose a cada estilo de conducción. A esto se suma una dirección asistida eléctrica de tacto preciso y un chasis que podía equipar tecnologías como la suspensión neumática adaptativa, transformando por completo el comportamiento del coche a voluntad del conductor.

Competencia

En el olimpo de los grandes SUV de lujo, el Audi Q7 se enfrentó a una competencia formidable. Sus rivales más directos eran el BMW X5, que siempre ha destacado por su dinamismo y tacto de conducción deportivo, y el Mercedes-Benz GLE, un referente en confort de marcha y elegancia clásica. Tampoco se puede olvidar al Volvo XC90, que irrumpió con fuerza con un enfoque en el diseño escandinavo, la seguridad y la tecnología de vanguardia, ni al Porsche Cayenne, que ofrecía un nivel de prestaciones y deportividad superior, compartiendo plataforma pero con un enfoque radicalmente distinto.

Conclusión

El Audi Q7 3.0 TDI de 272 CV no es simplemente un coche, es una experiencia de viaje en primera clase. Representa el equilibrio casi perfecto entre prestaciones contundentes, un confort soberbio, una calidad de fabricación que roza la obsesión y una versatilidad familiar innegable. Es un vehículo que lo hace todo extraordinariamente bien, desde un largo viaje por autopista en un silencio absoluto hasta una escapada a la montaña con total seguridad. Para quien buscaba un SUV premium sin compromisos, que fuera un escaparate tecnológico y un refugio de lujo, este Q7 fue, y sigue siendo, una de las opciones más completas y deseables del mercado.