Especificaciones y análisis del Audi R8
Potencia
525CV
Par
530Nm
Consumo
13.9l/100
Emisiones
326g/km
0-100 km/h
3.9s
Vel. Máx.
316km/h
Peso
1700kg
Precio
173,430€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
AWD
2 / 2 puertas
100 L
90 L
386 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi R8 5.2 FSI quattro R tronic · 525 CV (2012)
Descripción general
El Audi R8 5.2 FSI quattro de 2012 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Representa la culminación de la ingeniería alemana aplicada a la pasión de un superdeportivo, un vehículo que fusionó el rendimiento de circuito con una sorprendente usabilidad para el día a día, creando un icono instantáneo que definió una era para Audi.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es un evento visceral. El estruendo del V10 atmosférico de 5.2 litros naciendo justo detrás de tu nuca es una melodía adictiva que eriza la piel. Cada aceleración es un empuje brutal y lineal que te pega al asiento, alcanzando los 100 km/h en menos de cuatro segundos. La tracción quattro te da una confianza inquebrantable para devorar curvas, mientras que la transmisión R tronic, con su carácter mecánico y algo tosco, te conecta de una forma pura y sin filtros a la máquina. Es una experiencia de conducción cruda, sonora y profundamente emocionante.
Diseño y estética
Su silueta es atemporal y magnética. Ancho, bajo y afilado, el R8 proyecta una imagen de poder y elegancia que sigue girando cabezas. Los icónicos 'sideblades' laterales no solo son un rasgo distintivo, sino que canalizan el aire hacia el motor, una perfecta unión de forma y función. La cubierta de cristal trasera que exhibe con orgullo el motor V10 es una obra de arte en sí misma, un recordatorio constante del corazón que late en su interior. Es una escultura rodante que ha envejecido con una gracia excepcional.
Tecnología y características
Bajo su piel de aluminio se esconde tecnología de vanguardia para su época. El chasis Audi Space Frame (ASF) le otorga una rigidez estructural formidable con un peso contenido. El sistema de tracción total quattro, recalibrado para un deportivo de motor central, garantiza un agarre y una compostura extraordinarios en cualquier circunstancia. La suspensión magnética adaptativa leía la carretera en milisegundos para ofrecer un equilibrio perfecto entre confort y deportividad. Este R8 era un escaparate tecnológico centrado en la pura eficacia dinámica.
Competencia
En su momento, el R8 V10 se midió con leyendas. Se enfrentó directamente a su primo italiano, el Lamborghini Gallardo, con el que compartía motor. También plantó cara al aclamado Ferrari 458 Italia y al todopoderoso Porsche 911 Turbo. Frente a ellos, el Audi ofrecía un equilibrio único, combinando prestaciones de infarto con una nobleza y facilidad de conducción que lo convertían en un superdeportivo para todos los días, un rasgo que pocos podían igualar.
Conclusión
El Audi R8 V10 de primera generación es mucho más que un coche rápido; es el canto de cisne de una era de motores atmosféricos puros y de altas revoluciones. Es una máquina que apela directamente a los sentidos, un futuro clásico que combina un diseño icónico, una banda sonora inolvidable y un rendimiento que sigue siendo impresionante. Conducirlo es conectar con la esencia del automovilismo, una experiencia que se queda grabada en la memoria y en el corazón.




