Especificaciones y análisis del Audi R8
Potencia
525CV
Par
530Nm
Consumo
14.9l/100
Emisiones
346g/km
0-100 km/h
3.9s
Vel. Máx.
316km/h
Peso
1695kg
Precio
161,920€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
AWD
2 / 2 puertas
100 L
90 L
386 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi R8 5.2 FSI quattro · 525 CV (2010-2012)
Descripción general
El Audi R8 5.2 FSI quattro de 2010 es una joya de la ingeniería automotriz, un superdeportivo que combina la elegancia de Audi con un rendimiento brutal. Con su motor V10 de 525 CV, este coupé de dos plazas no solo es rápido, sino que también ofrece una experiencia de conducción inigualable, marcando un hito en la historia de los deportivos de la marca de los cuatro aros. Su precio de 161.920 € en su momento reflejaba la exclusividad y la tecnología que encapsulaba.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del R8 5.2 FSI quattro es una experiencia que despierta todos los sentidos. El rugido del motor V10, situado en posición central trasera, es una sinfonía mecánica que te envuelve. La aceleración de 0 a 100 km/h en solo 3.9 segundos te pega al asiento, mientras que la velocidad máxima de 316 km/h te hace sentir la adrenalina pura. La tracción integral quattro proporciona una adherencia excepcional, permitiendo trazar curvas con una precisión asombrosa y una confianza que pocos coches pueden ofrecer. La dirección es directa y comunicativa, y la suspensión, aunque firme, no llega a ser incómoda, permitiendo disfrutar tanto en circuito como en carretera abierta. Es un coche que te hace sentir parte de la máquina, una extensión de tus deseos al volante.
Diseño y estética
El diseño del Audi R8 5.2 FSI quattro es una obra de arte atemporal. Sus líneas fluidas y agresivas, con una silueta baja y ancha, transmiten dinamismo y potencia incluso cuando está parado. Las características 'sideblades' laterales, que en este modelo podían ser de fibra de carbono, no solo son un elemento distintivo, sino que también cumplen una función aerodinámica. Los faros LED, pioneros en su época, le otorgan una mirada penetrante y moderna. Cada detalle, desde las tomas de aire hasta la cuádruple salida de escape, está pensado para optimizar el rendimiento y realzar su estética deportiva. Es un coche que gira cabezas y que, a pesar de los años, sigue luciendo espectacular y relevante.
Tecnología y características
Bajo su piel escultural, el R8 5.2 FSI quattro es un escaparate tecnológico. Su motor V10 de 5.2 litros con inyección directa FSI es una maravilla de la ingeniería, ofreciendo una potencia impresionante y una respuesta instantánea. La tracción integral permanente quattro distribuye la potencia de manera inteligente entre las cuatro ruedas, garantizando la máxima tracción en cualquier situación. La transmisión manual de 6 velocidades, aunque hoy en día muchos optarían por una automática, ofrece una conexión mecánica pura con el coche, permitiendo al conductor exprimir al máximo cada cambio. Los frenos de disco ventilados de 365 mm en ambos ejes aseguran una capacidad de detención formidable, a la altura de sus prestaciones. La construcción ligera con chasis de aluminio contribuye a su agilidad y rendimiento general.
Competencia
En su momento, el Audi R8 5.2 FSI quattro se enfrentaba a pesos pesados del segmento de los superdeportivos. Sus principales rivales incluían al Porsche 911 Turbo, con su legendaria tracción integral y prestaciones brutales, y al Ferrari 458 Italia, que ofrecía una experiencia más visceral y un pedigrí de competición inigualable. También competía con el Lamborghini Gallardo, con el que compartía plataforma y motor, aunque cada uno con su propia personalidad y enfoque. El Mercedes-Benz SLS AMG, con sus puertas de ala de gaviota y su motor V8 atmosférico, también era un contendiente a tener en cuenta. El R8 se posicionaba como una alternativa más 'civilizada' y utilizable en el día a día, sin renunciar a las prestaciones de un auténtico superdeportivo.
Conclusión
El Audi R8 5.2 FSI quattro de 2010 es mucho más que un coche rápido; es una declaración de intenciones de Audi, un superdeportivo que combina la pasión por la velocidad con la ingeniería de precisión y un diseño cautivador. Ofrece una experiencia de conducción emocionante y gratificante, capaz de satisfacer tanto a los puristas como a aquellos que buscan un coche con un rendimiento excepcional y una estética impactante. A pesar de su consumo de 14.9 l/100km, es un precio pequeño a pagar por la emoción que proporciona. Es un clásico moderno, un coche que ha dejado una huella imborrable en el mundo del automóvil y que sigue siendo deseado por muchos entusiastas.




