Audi R8 Coupé 5.2 FSI V10 plus 449 kW (610 CV) quattro S tronic · 610 CV (2015-2018)

2015
Gasolina
AWD
Automático 7v
Audi R8 - Vista 1
Audi R8 - Vista 2
Audi R8 - Vista 3
Audi R8 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi R8

Potencia

610CV

Par

560Nm

Consumo

12.3l/100

Emisiones

287g/km

0-100 km/h

3.2s

Vel. Máx.

330km/h

Peso

1655kg

Precio

223,560

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

AWD

Plazas

2 / 2 puertas

Maletero

112 L

Depósito

73 L

Potencia

449 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima610 CV / 449 kW
Par máximo560 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito73 L
Maletero112 L

Análisis detallado del Audi R8 Coupé 5.2 FSI V10 plus 449 kW (610 CV) quattro S tronic · 610 CV (2015-2018)

Descripción general

El Audi R8 Coupé V10 plus de 2015 no es solo un coche, es una declaración de intenciones y la culminación de la ingeniería de Audi en su máxima expresión. Representa el pináculo de una era, un superdeportivo con un alma pura y atmosférica, diseñado para emocionar en cada kilómetro y para ser admirado incluso en parado. Es la perfecta simbiosis entre la tecnología de competición y la usabilidad en el día a día, un icono instantáneo que captura la esencia de la pasión por la conducción.

Experiencia de conducción

Poner en marcha el motor V10 de 5.2 litros es despertar a una bestia. El sonido es una sinfonía mecánica que eriza la piel, un aullido adictivo que se intensifica hasta las 8000 revoluciones. La aceleración es simplemente brutal; te pega al asiento con una fuerza incesante mientras el velocímetro devora cifras a un ritmo vertiginoso. Gracias a la tracción quattro y al rapidísimo cambio S tronic, la sensación de control es absoluta, transmitiendo una confianza que te invita a explorar sus límites. Cada curva es un diálogo entre el asfalto y tus manos, una experiencia visceral que redefine el concepto de velocidad y agarre.

Diseño y estética

Su silueta es baja, ancha y afilada, una escultura en movimiento que grita rendimiento desde cualquier ángulo. Las líneas tensas, las enormes entradas de aire y los icónicos 'sideblades' de carbono no son solo adornos, sino la consecuencia de una aerodinámica estudiada al milímetro. La zaga, con su alerón fijo y la ventana que expone con orgullo el motor V10 como una joya, es una obra de arte. Por dentro, el Audi Virtual Cockpit crea un puesto de conducción minimalista y centrado en el piloto, donde la fibra de carbono y el cuero se fusionan para crear un ambiente que es a la vez lujoso y de competición.

Tecnología y características

El corazón de esta máquina es una obra maestra de la ingeniería: un motor V10 atmosférico con inyección mixta y una entrega de potencia lineal y explosiva, una especie en extinción en el mundo moderno. Su chasis Audi Space Frame, que combina aluminio y polímeros reforzados con fibra de carbono, logra una rigidez estructural excepcional con un peso contenido. La tracción integral quattro, con un embrague multidisco capaz de distribuir el par de forma inteligente, y los frenos carbocerámicos de serie, aseguran un rendimiento y una seguridad al más alto nivel, demostrando que la tecnología puede potenciar la emoción en lugar de diluirla.

Competencia

En el olimpo de los superdeportivos, el Audi R8 V10 plus se midió con leyendas. Su rival más directo y hermano de plataforma es el Lamborghini Huracán, con quien comparte el glorioso motor V10 pero ofrece un carácter y un diseño más extravagantes. El Porsche 911 Turbo S representaba la eficacia alemana en su máxima expresión, con una filosofía de motor trasero y sobrealimentación. Desde el Reino Unido, el McLaren 570S ofrecía una experiencia más purista y ligera con su chasis de carbono y tracción trasera. Y, por supuesto, siempre en el horizonte, el Ferrari 488 GTB se erigía como el referente italiano a batir, con su poderoso V8 biturbo.

Conclusión

El Audi R8 V10 plus es mucho más que un superdeportivo rápido; es una experiencia sensorial inolvidable y el canto de cisne de los grandes motores atmosféricos. Logra un equilibrio casi perfecto entre la emoción pura de un coche de carreras y la sofisticación y fiabilidad de un Audi. Es un futuro clásico que no solo se conduce, sino que se siente con cada fibra de tu ser. Una máquina que te hace sentir vivo, un testamento rodante de una época dorada del automovilismo que difícilmente volverá.