Especificaciones y análisis del Audi TT
Potencia
170CV
Par
350Nm
Consumo
5.3l/100
Emisiones
139g/km
0-100 km/h
7.5s
Vel. Máx.
226km/h
Peso
1445kg
Precio
39,190€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
AWD
4 / 2 puertas
290 L
60 L
125 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi TT Coupé 2.0 TDI quattro DPF · 170 CV (2008-2010)
Descripción general
El Audi TT Coupé 2.0 TDI quattro DPF de 2006 es una propuesta audaz que combina la estética deportiva y elegante del TT con la eficiencia de un motor diésel. En un momento donde los deportivos diésel eran una rareza, Audi se atrevió a ofrecer una alternativa para aquellos que buscaban un coche con carácter y un consumo contenido. Este modelo, con su tracción integral quattro, prometía una experiencia de conducción emocionante y segura, sin renunciar a la practicidad en el día a día.
Experiencia de conducción
Al volante de este TT, la sensación es de control y agilidad. El motor 2.0 TDI, con sus 170 CV y 350 Nm de par, empuja con decisión desde bajas revoluciones, ofreciendo una respuesta contundente que sorprende en un diésel. La aceleración de 0 a 100 km/h en 7.5 segundos y una velocidad máxima de 226 km/h demuestran su capacidad. La tracción quattro proporciona una adherencia excepcional, transmitiendo una gran confianza en curvas y en condiciones de baja adherencia. La dirección es precisa y el cambio manual de seis velocidades, suave y bien escalonado, invita a una conducción dinámica. A pesar de su enfoque deportivo, el confort no se sacrifica en exceso, permitiendo viajes largos sin fatiga.
Diseño y estética
El diseño del Audi TT de segunda generación es una evolución magistral de su predecesor, manteniendo la esencia icónica pero con líneas más afiladas y musculosas. Su silueta coupé es inconfundible, con una caída de techo pronunciada que le otorga una imagen atlética y sofisticada. Los faros delanteros y traseros, con tecnología LED en algunas versiones, añaden un toque moderno. El interior es un ejemplo de ergonomía y calidad, con materiales de primera y un diseño centrado en el conductor. Los asientos deportivos ofrecen una sujeción excelente, y la instrumentación es clara y legible. A pesar de ser un 2+2, las plazas traseras son testimoniales, pensadas para un uso ocasional o para niños.
Tecnología y características
Este Audi TT incorpora tecnología avanzada para su época. El motor 2.0 TDI con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un prodigio de eficiencia y rendimiento. La tracción integral quattro, un sello distintivo de Audi, distribuye la potencia de manera inteligente entre las cuatro ruedas, optimizando la tracción y la estabilidad. El sistema de frenos, con discos ventilados delanteros de 312 mm y discos traseros de 286 mm, garantiza una frenada potente y segura. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con las barras estabilizadoras, contribuye a un comportamiento dinámico y equilibrado. La dirección asistida eléctrica ofrece una asistencia variable según la velocidad, mejorando la precisión en carretera y la facilidad de maniobra en ciudad.
Competencia
En el segmento de los coupés deportivos, el Audi TT 2.0 TDI quattro DPF se enfrentaba a rivales como el BMW Serie 1 Coupé, el Mercedes-Benz Clase C Coupé (aunque este último con una oferta diésel menos deportiva) y el Volkswagen Scirocco. Su principal diferenciador era la combinación de un motor diésel potente y eficiente con la tracción quattro, algo que pocos competidores ofrecían en ese formato. Su diseño distintivo y la calidad de sus acabados también lo posicionaban como una opción premium frente a alternativas más generalistas.
Conclusión
El Audi TT Coupé 2.0 TDI quattro DPF de 2006 es un coche que desafió las convenciones, ofreciendo un deportivo con alma diésel. Su combinación de diseño atractivo, rendimiento sorprendente, eficiencia notable y la seguridad de la tracción quattro lo convierten en una opción muy interesante para aquellos que buscan un coupé con carácter y un coste de uso contenido. Es un coche que sigue emocionando al volante y que, a pesar de los años, mantiene su atractivo y su estatus de icono.




