Audi TT Coupé 2.0 TDI quattro S tronic 7 vel. · 170 CV (2011-2012)

2010
Gasóleo
AWD
Automático 6v
Audi TT - Vista 1
Audi TT - Vista 2
Audi TT - Vista 3
Audi TT - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi TT

Potencia

170CV

Par

350Nm

Consumo

5.5l/100

Emisiones

144g/km

0-100 km/h

7.4s

Vel. Máx.

224km/h

Peso

1480kg

Precio

42,930

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

AWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

292 L

Depósito

- L

Potencia

125 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima170 CV / 125 kW
Par máximo350 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito0 L
Maletero292 L

Análisis detallado del Audi TT Coupé 2.0 TDI quattro S tronic 7 vel. · 170 CV (2011-2012)

Descripción general

El Audi TT 2.0 TDI quattro de 2011 es una declaración de intenciones, una audaz fusión entre el diseño icónico de un coupé deportivo y la eficiencia implacable de un motor diésel. En una época donde la deportividad parecía reservada a la gasolina, Audi rompió el molde, creando un coche que no solo enamora por sus líneas, sino que también convence por su inteligencia y su capacidad para devorar kilómetros con un consumo sorprendentemente bajo. Es el TT que apela tanto al corazón como a la razón.

Experiencia de conducción

Conducir este TT es una experiencia de puro control y empuje. Los 350 Nm de par motor se sienten desde muy bajas revoluciones, lanzándote a la salida de cada curva con una fuerza contundente y adictiva. La transmisión S tronic cambia de marcha con una velocidad y suavidad telepáticas, mientras que la tracción integral quattro te ancla al asfalto, transmitiendo una seguridad inquebrantable sin importar las condiciones. No es el sonido de un motor de gasolina, es la sensación de un atleta de fondo con el sprint de un velocista, una máquina precisa y poderosa que te hace sentir invencible en cada trazada.

Diseño y estética

La segunda generación del Audi TT es una escultura en movimiento, una evolución perfecta del diseño original que lo convirtió en un icono. Su silueta baja y ancha, con esa línea de techo arqueada que fluye sin interrupción hasta una zaga musculosa, es pura seducción visual. Por dentro, te abraza un habitáculo que es una lección de minimalismo y calidad. Cada material, desde el aluminio pulido de las salidas de aire hasta el tacto de los mandos, está pensado para deleitar los sentidos. Es un espacio íntimo y enfocado, un cockpit que te aísla del mundo y te conecta directamente con la carretera.

Tecnología y características

Bajo su piel de aluminio y acero, este TT esconde una ingeniería brillante. El motor TDI con inyección common-rail fue un referente en su momento por su refinamiento y eficiencia. Sin embargo, la verdadera magia reside en el conjunto dinámico. El sistema de tracción quattro, con su embrague Haldex, distribuye la potencia de forma inteligente para maximizar el agarre antes incluso de que lo necesites. Combinado con la caja de cambios de doble embrague S tronic, el coche ofrece una respuesta instantánea y una eficacia que era vanguardia en su segmento, priorizando siempre una experiencia de conducción superior.

Competencia

Este Audi TT jugó en una liga propia. Mientras que coupés como el BMW Z4 o el Mercedes SLK apostaban por la tradición de la gasolina, y el Peugeot RCZ ofrecía una alternativa diésel más terrenal y con tracción delantera, el TT TDI quattro se erigía como una opción única. Ofrecía el prestigio, la calidad y el diseño de un deportivo premium alemán, pero con la ventaja del par motor y la autonomía de un diésel, sumado a la seguridad total de la tracción integral. Era el coche para quien buscaba estilo y deportividad sin renunciar a la lógica en el día a día.

Conclusión

El Audi TT 2.0 TDI quattro es una obra maestra de la dualidad. Un coche con el alma dividida entre la pasión de su diseño y la lógica de su mecánica. Representa la elección inteligente para el conductor que valora la estética y las sensaciones, pero que también necesita un compañero versátil y eficiente para el mundo real. Su equilibrio entre prestaciones, seguridad y consumo, envuelto en una de las carrocerías más bellas de su tiempo, lo convierte en una opción fascinante y en un futuro clásico que demostró que la deportividad no está reñida con la sensatez.