Bentley Arnage Red Label · 405 CV (2002-2004)

1998
Gasolina
RWD
Automático 4v
Bentley Arnage - Vista 1
Bentley Arnage - Vista 2
Bentley Arnage - Vista 3
Bentley Arnage - Vista 4

Especificaciones y análisis del Bentley Arnage

Potencia

405CV

Par

835Nm

Consumo

19.2l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

6.3s

Vel. Máx.

249km/h

Peso

2520kg

Precio

247,314

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 4v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 4 puertas

Maletero

374 L

Depósito

100 L

Potencia

298 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima405 CV / 298 kW
Par máximo835 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito100 L
Maletero374 L

Análisis detallado del Bentley Arnage Red Label · 405 CV (2002-2004)

Descripción general

El Bentley Arnage Red Label no es simplemente un coche; es una declaración de principios, un monumento rodante al lujo y la potencia británica en su máxima expresión. Lanzado a principios de los 2000, este modelo marcó el glorioso retorno del icónico motor V8 de 6.75 litros, un corazón mecánico que late con la fuerza de la tradición y el orgullo de una marca legendaria. Subirse a un Arnage Red Label es viajar en el tiempo a una era donde la opulencia, la artesanía y el rendimiento descomunal se daban la mano sin complejos.

Experiencia de conducción

Conducir el Arnage Red Label es una experiencia visceral, casi abrumadora. El empuje de sus 835 Nm de par a tan solo 2100 revoluciones es como ser impulsado por una ola de fuerza imparable, un torrente de potencia que mueve sus más de 2.5 toneladas con una facilidad pasmosa. No es una aceleración nerviosa, sino una majestuosa e inagotable marea que te pega al asiento de cuero. El silencio en el habitáculo es sepulcral, un santuario de madera y piel que te aísla del mundo exterior, mientras el V8 emite un murmullo grave y poderoso, recordándote la bestia que duerme bajo el largo capó.

Diseño y estética

El diseño del Arnage Red Label es una oda a la elegancia atemporal y a la presencia imponente. Sus líneas son clásicas, majestuosas, con una longitud de casi 5.4 metros que le confiere una silueta inconfundible y señorial. La icónica parrilla de malla y los faros redondos evocan una herencia aristocrática. Pero es en el interior donde el alma de Bentley se manifiesta plenamente. Cada centímetro está revestido con los materiales más exquisitos: maderas nobles pulidas a mano y piel Connolly que inunda el ambiente con su aroma característico. No es un diseño, es una obra de artesanía creada para perdurar.

Tecnología y características

La tecnología del Arnage Red Label se centra en la ingeniería mecánica y el confort supremo, más que en la conectividad digital. Su corazón tecnológico es el monumental motor V8 de 6.75 litros, una pieza de orfebrería con turbo e intercooler que, a pesar de sus raíces clásicas, entregaba un rendimiento extraordinario. El chasis, con su suspensión de paralelogramo deformable y control electrónico, lograba el milagro de ofrecer un confort de marcha imperial sin renunciar a un control digno para su enorme masa. Su caja de cambios automática de cuatro velocidades estaba diseñada para gestionar el torrente de par con una suavidad y robustez legendarias.

Competencia

En el exclusivo olimpo de las berlinas de ultra lujo, el Arnage Red Label se medía con titanes. Su rival más directo fue el Rolls-Royce Silver Seraph, que optó por un motor V12, posicionando al Bentley como la opción más pasional y orientada al conductor. También se enfrentaba al poderío tecnológico del Mercedes-Benz S 600 y a la opulencia desmedida del recién resucitado Maybach 57. Frente a ellos, el Arnage defendía con orgullo su carácter inconfundiblemente británico, su alma deportiva y el carisma único de su motor V8.

Conclusión

El Bentley Arnage Red Label es mucho más que una berlina de lujo; es el último bastión de una forma de entender el automóvil que ya no existe. Es un coche de excesos, desde su consumo hasta sus dimensiones, pero también de emociones puras. Representa el pináculo de la artesanía tradicional, la fuerza bruta y el confort imperial. Poseer y conducir uno es una experiencia sensorial única, un privilegio que te conecta con la historia más auténtica de Bentley. Es una joya imperfecta, irracional y, precisamente por todo ello, absolutamente inolvidable.