Bentley Continental GT3-R · 579 CV (2014-2015)

2011
Gasolina
AWD
Automático 8v
Bentley Continental GT - Vista 1
Bentley Continental GT - Vista 2
Bentley Continental GT - Vista 3
Bentley Continental GT - Vista 4

Especificaciones y análisis del Bentley Continental GT

Potencia

579CV

Par

700Nm

Consumo

12.7l/100

Emisiones

295g/km

0-100 km/h

3.8s

Vel. Máx.

273km/h

Peso

2270kg

Precio

-

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 8v

Tracción

AWD

Plazas

2 / 2 puertas

Maletero

358 L

Depósito

90 L

Potencia

426 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima579 CV / 426 kW
Par máximo700 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito90 L
Maletero358 L

Análisis detallado del Bentley Continental GT3-R · 579 CV (2014-2015)

Descripción general

El Bentley Continental GT3-R no es un Continental cualquiera; es la encarnación más pura y salvaje del espíritu de competición de la marca, directamente inspirada en las carreras. Es un homenaje rodante a la victoria, un Gran Turismo despojado de lo superfluo para concentrarse en una sola cosa: la emoción de la velocidad. Con su corazón V8 de 579 caballos, este coupé es una declaración de intenciones, una bestia de asfalto vestida con la elegancia inconfundible de Crewe.

Experiencia de conducción

Ponerse a los mandos del GT3-R es una experiencia visceral. El rugido del V8 biturbo inunda la cabina al presionar el acelerador, y el empuje de sus 700 Nm de par te aplasta contra el asiento de una forma adictiva y brutal. La aceleración de 0 a 100 km/h en solo 3.8 segundos se siente instantánea, casi violenta, gracias a una caja de cambios recalibrada y una tracción total que muerde el asfalto sin piedad. A pesar de su peso, se mueve con una agilidad sorprendente, y la confianza que transmiten sus frenos cerámicos es absoluta. Es un coche que te hace sentir vivo, un atleta de élite con el corazón de un coche de carreras.

Diseño y estética

Visualmente, el GT3-R grita 'circuito'. Su carrocería, basada en el elegante Continental, se ve transformada por elementos aerodinámicos funcionales y una postura más agresiva. El imponente alerón trasero fijo de fibra de carbono y las tomas de aire en el capó no son meros adornos, sino una promesa de su rendimiento. Las llantas de 21 pulgadas en negro brillante crean una imagen inolvidable. Por dentro, la eliminación de los asientos traseros y el uso extensivo de Alcantara y fibra de carbono confirman su propósito: es un biplaza enfocado en el conductor, un santuario de la velocidad.

Tecnología y características

Bajo su piel de aristócrata se esconde la tecnología de un superdeportivo. El motor V8 de 4.0 litros con inyección directa y doble turbo fue afinado para entregar una potencia explosiva. La transmisión automática de 8 velocidades fue optimizada para cambios más rápidos y una respuesta más directa, mientras que el sistema de tracción total cuenta con un reparto de par vectorial que mejora la agilidad en curva. La suspensión de paralelogramo deformable y los gigantescos frenos carbonocerámicos son tecnología de competición aplicada a la carretera, garantizando un control y una capacidad de detención a la altura de sus prestaciones.

Competencia

En el exclusivo olimpo de los supercoupés de lujo, el Continental GT3-R se mide con titanes. Coches como el Ferrari F12berlinetta o el Aston Martin Vanquish S de su época ofrecen niveles de rendimiento y exclusividad similares, cada uno con su propia filosofía. Mientras el Ferrari apuesta por la pasión italiana y un motor V12 atmosférico, y el Aston Martin por la elegancia y el sonido de su V12, el Bentley ofrece una combinación única de fuerza bruta, lujo artesanal y una imponente presencia británica que lo hace inconfundible.

Conclusión

El Bentley Continental GT3-R es mucho más que un coche rápido; es una pieza de colección, una experiencia sensorial y la máxima expresión del ADN deportivo de Bentley. Es un coche de contrastes, capaz de ser un misil en un circuito y, a la vez, mantener un aura de exclusividad y lujo. Para los pocos afortunados que pudieron poseer uno, representa la culminación de la ingeniería y la pasión, un vehículo que no se conduce, se siente con cada fibra del ser.