Especificaciones y análisis del Bentley Continental GT
Potencia
575CV
Par
700Nm
Consumo
16.5l/100
Emisiones
384g/km
0-100 km/h
4.6s
Vel. Máx.
318km/h
Peso
2395kg
Precio
211,471€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
AWD
4 / 2 puertas
358 L
90 L
423 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Bentley Continental GT W12 · 575 CV (2012)
Descripción general
El Bentley Continental GT W12 de 2011 no es simplemente un coche, es la materialización del gran turismo en su máxima expresión. Un coupé que fusiona una opulencia artesanal casi olvidada con la fuerza bruta de un corazón de doce cilindros, creando una leyenda sobre ruedas que redefine el concepto de viajar con estilo y poder.
Experiencia de conducción
Ponerse a los mandos es una experiencia que sobrecoge los sentidos. El empuje del motor W12 de 575 caballos es una fuerza de la naturaleza, una ola de par motor de 700 Nm que te pega al asiento con una suavidad irreal, catapultándote a 100 km/h en apenas 4.6 segundos. No es una explosión, es una ascensión imparable hacia una velocidad máxima de 318 km/h. El sonido es un murmullo grave y poderoso que se convierte en un rugido aristocrático al pisar a fondo. La tracción total permanente transmite una sensación de seguridad absoluta, como si el coche estuviera soldado al asfalto, mientras la suspensión neumática te aísla del mundo exterior en un silencio majestuoso o se endurece para devorar curvas con una agilidad que desafía sus casi 2.4 toneladas de peso. Es un viaje en primera clase, pero con el alma de un caza a reacción.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones. La carrocería coupé exhibe unas líneas musculosas y fluidas, con una zaga poderosa y un frontal dominado por la icónica parrilla de Bentley que impone respeto. Cada ángulo, cada curva, ha sido esculpido para proyectar una imagen de poder y elegancia atemporal. Al abrir la pesada puerta, te recibe un santuario de lujo artesanal. El aroma del cuero más fino, la calidez de la madera pulida a mano y el tacto frío del metal macizo crean una atmósfera que te transporta a otra dimensión. Es un habitáculo donde cada detalle, desde las costuras del volante hasta el mecanismo de las salidas de aire, es una obra de arte que celebra la excelencia.
Tecnología y características
Bajo su piel clásica, el Continental GT esconde una ingeniería soberbia para su época. El colosal motor W12 se gestiona a través de una transmisión automática de seis velocidades que trabaja en perfecta armonía con el sistema de tracción integral, garantizando una entrega de potencia tan eficaz como refinada. La suspensión neumática de paralelogramo deformable en ambos ejes es la clave de su increíble dualidad, capaz de ofrecer un confort de alfombra mágica o una firmeza deportiva a voluntad. Los enormes frenos de disco ventilados, con 405 mm en el eje delantero, proporcionan una capacidad de detención a la altura de sus prestaciones estratosféricas, asegurando que el control siempre esté en tus manos.
Competencia
En el olimpo de los grandes turismos de lujo, el Continental GT W12 se medía con una élite muy selecta. El Aston Martin DB9 ofrecía una experiencia más visceral y un diseño igualmente cautivador, el alma de un deportivo británico más puro. Desde Italia, el Ferrari 612 Scaglietti representaba la pasión y el rendimiento extremo, con un enfoque menos centrado en el confort absoluto. Y desde Alemania, el Mercedes-Benz CL 65 AMG se erigía como un titán de la tecnología y la potencia desmesurada. Sin embargo, ninguno lograba combinar como el Bentley esa sensación de fortaleza inexpugnable, lujo artesanal y capacidad para todo tipo de clima.
Conclusión
El Bentley Continental GT W12 es mucho más que la suma de sus partes. Es un símbolo de estatus, una obra de ingeniería y artesanía que roza la perfección. Representa el sueño de cruzar continentes a velocidades de vértigo, envuelto en un lujo y una comodidad que pocos vehículos en el mundo pueden ofrecer. Conducirlo es una experiencia emocional, un recordatorio constante de que la belleza, la potencia y la exclusividad pueden coexistir en una armonía sublime. Es, sin duda, un icono automovilístico cuyo legado perdura.




