Bentley Flying Spur Hybrid · 136 CV (2022-2024)

2020
Híbrido Enchufable
AWD
Automático 8v
Bentley Flying Spur - Vista 1
Bentley Flying Spur - Vista 2
Bentley Flying Spur - Vista 3
Bentley Flying Spur - Vista 4

Especificaciones y análisis del Bentley Flying Spur

Potencia

136CV

Par

400Nm

Consumo

3.3l/100

Emisiones

75g/km

0-100 km/h

4.3s

Vel. Máx.

285km/h

Peso

2505kg

Precio

227,561

Resumen técnico

Combustible

Híbrido Enchufable

Transmisión

Automático 8v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

351 L

Depósito

80 L

Potencia

100 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima136 CV / 100 kW
Par máximo400 Nm
Tipo de combustibleHíbrido Enchufable
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito80 L
Maletero351 L

Análisis detallado del Bentley Flying Spur Hybrid · 136 CV (2022-2024)

Descripción general

El Bentley Flying Spur Hybrid representa la confluencia de dos mundos aparentemente opuestos: la opulencia y la sostenibilidad. Es la audaz declaración de una marca legendaria que abraza el futuro sin renunciar a un ápice de su alma. Este vehículo no es simplemente una berlina de lujo con un motor eléctrico; es la redefinición del gran turismo para una nueva era, ofreciendo una experiencia dual que cautiva los sentidos y la conciencia.

Experiencia de conducción

Ponerse a sus mandos es sumergirse en un santuario de silencio. En modo eléctrico, la ciudad se desliza en una calma absoluta, una sensación de paz que solo el lujo más refinado puede ofrecer. Pero basta una insinuación al acelerador para despertar a la bestia. El motor V6 cobra vida y, en una sinfonía mecánica perfectamente orquestada, te catapulta hacia el horizonte con una fuerza descomunal y a la vez serena. La aceleración de 0 a 100 km/h en 4.3 segundos se siente como una ola de poder inagotable, anclada al asfalto por una tracción total y un aplomo que desafían las leyes de la física para una berlina de su tamaño. Es una experiencia de poder y control absolutos, envuelta en el abrazo del más exquisito confort.

Diseño y estética

Su presencia es magnética e imponente. Con más de 5.3 metros de longitud, el Flying Spur traza una silueta que es a la vez musculosa y elegante, una escultura en movimiento. La icónica parrilla frontal y los faros de efecto cristal tallado anuncian su linaje, mientras que cada línea fluye con una tensión aristocrática. El interior es un mundo aparte, un testimonio de la artesanía británica donde cada centímetro de cuero, madera y metal ha sido seleccionado y trabajado a mano con una devoción casi religiosa. Viajar en él no es solo desplazarse, es habitar una obra de arte.

Tecnología y características

Bajo su capó late un corazón dual. Un potente motor V6 de 2.9 litros biturbo se combina a la perfección con un avanzado motor eléctrico, alimentado por una batería de 18 kWh. Esta configuración no solo le permite alcanzar los 285 km/h, sino también recorrer hasta 41 kilómetros en modo puramente eléctrico, obteniendo así la preciada etiqueta '0 emisiones'. La gestión de esta complejidad corre a cargo de una transmisión de doble embrague de 8 velocidades y un sofisticado sistema de tracción total, garantizando que la entrega de potencia sea siempre instantánea, suave y adecuada a cada situación.

Competencia

En el olimpo del automovilismo, el Flying Spur Hybrid se mide con titanes. Su rival más directo en cuanto a opulencia y presencia es el Rolls-Royce Ghost, aunque este carece de una opción híbrida. Por tecnología y concepto similar, el Mercedes-Maybach S-Class PHEV se posiciona como un competidor formidable. Y para aquellos que buscan un enfoque ligeramente más deportivo sin sacrificar el lujo híbrido, el Porsche Panamera Turbo S E-Hybrid es una alternativa a considerar. Sin embargo, el Bentley se desmarca por su inimitable mezcla de artesanía tradicional británica y un alma genuinamente deportiva.

Conclusión

El Bentley Flying Spur Hybrid no es un coche de concesiones, es una declaración de intenciones. Demuestra que el máximo lujo y las prestaciones más emocionantes pueden coexistir con la conciencia ecológica. Es la respuesta para el conductor que lo desea todo: la serenidad de un viaje eléctrico por la ciudad y la emoción de un gran turismo en carretera abierta. Más que un coche, es un símbolo de estatus, un logro de la ingeniería y, sobre todo, la materialización del futuro del lujo automotriz.