Especificaciones y análisis del BMW i8
Potencia
131CV
Par
250Nm
Consumo
2.1l/100
Emisiones
49g/km
0-100 km/h
4.4s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1560kg
Precio
139,200€
Resumen técnico
Híbrido Enchufable
Automático 6v
AWD
4 / 3 puertas
154 L
42 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW i8 · 131 CV (2014-2018)
Descripción general
El BMW i8 no es solo un coche, es una declaración de intenciones, una visión del futuro materializada en 2014. Rompió todos los moldes al combinar la eficiencia de un híbrido enchufable con el alma y la estética de un superdeportivo. Conducirlo es sentir que viajas a una época que aún no ha llegado.
Experiencia de conducción
Ponerse a sus mandos es una experiencia dual. El silencio absoluto del modo eléctrico te envuelve en la ciudad, pero al pisar el acelerador, el motor de tres cilindros despierta con un rugido inesperado y adictivo. La aceleración de 0 a 100 km/h en 4.4 segundos es instantánea y te pega al asiento, una simbiosis perfecta entre la fuerza eléctrica y la furia de la combustión que te hace sentir invencible en cada curva.
Diseño y estética
Su diseño parece sacado de una película de ciencia ficción. Las puertas de apertura en tijera son el preludio de un espectáculo visual. Cada línea, cada pliegue de su carrocería está pensado para cortar el viento y capturar miradas. Es una escultura rodante, baja, ancha y dramática, que te hace sentir el centro de atención allá donde vayas.
Tecnología y características
Bajo esa piel futurista se esconde una proeza de la ingeniería. Un chasis de fibra de carbono acoge un sistema híbrido enchufable que une un motor eléctrico en el eje delantero con un motor de gasolina tricilíndrico turboalimentado en el trasero. Esta configuración le otorga una tracción total inteligente y un consumo ridículo de 2.1 l/100km, demostrando que las altas prestaciones y la sostenibilidad pueden ir de la mano.
Competencia
Encontrar un rival directo para el i8 es casi imposible por su concepto único. Mientras un Porsche 911 o un Audi R8 de la época ofrecían una experiencia de superdeportivo tradicional, el i8 jugaba en su propia liga. Era el coche para quien no solo buscaba velocidad, sino también ser parte de una revolución tecnológica y estética, un pionero frente a la potencia convencional.
Conclusión
El BMW i8 es más que la suma de sus partes. Es un icono atemporal, una obra de arte tecnológica que demostró al mundo que el futuro de la deportividad podía ser emocionante y responsable. No es el más rápido en un circuito, pero su impacto cultural y su diseño audaz lo convierten en una leyenda inolvidable, un coche que se admira tanto parado como en movimiento.




