Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
122CV
Par
160Nm
Consumo
6.4l/100
Emisiones
152g/km
0-100 km/h
11.1s
Vel. Máx.
202km/h
Peso
1355kg
Precio
25,936€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
RWD
5 / 3 puertas
330 L
53 L
90 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 116i 3p Aut. · 122 CV (2008-2009)
Descripción general
El BMW Serie 1 de 2007, en su versión 116i de 3 puertas con transmisión automática, se presenta como una opción compacta y distintiva dentro del segmento premium. Con un precio de 25.936 euros en su lanzamiento, este modelo buscaba ofrecer la esencia de BMW en un formato más accesible, manteniendo la promesa de dinamismo y calidad que caracteriza a la marca bávara. Su motor de gasolina de 1.6 litros y 122 CV, combinado con una caja automática de 6 velocidades, prometía una experiencia de conducción equilibrada para el día a día.
Experiencia de conducción
Al volante del BMW 116i, la sensación predominante es la de un coche ágil y bien plantado. La tracción trasera, una rareza en su segmento, aporta un tacto de conducción deportivo y una dirección precisa que invita a disfrutar de cada curva. Aunque sus 122 CV no lo convierten en un bólido, la entrega de potencia es suave y progresiva, y la caja automática de 6 velocidades gestiona los cambios con fluidez, contribuyendo a una experiencia de conducción relajada en ciudad y competente en carretera. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, ofrece un buen equilibrio entre confort y firmeza, absorbiendo las irregularidades del asfalto sin sacrificar la estabilidad. Sin embargo, su aceleración de 0 a 100 km/h en 11.1 segundos puede resultar algo justa para quienes busquen emociones más intensas, y su consumo combinado de 6.4 l/100km, aunque razonable, no es el más bajo de su clase.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 1 de 2007 es inconfundiblemente BMW, con líneas que combinan deportividad y elegancia. La versión de 3 puertas acentúa su carácter juvenil y dinámico, con una silueta compacta y proporciones equilibradas. El frontal luce los característicos riñones de BMW y unos faros afilados que le otorgan una mirada decidida. En el interior, la calidad de los materiales y los ajustes es notable, creando un ambiente premium. El salpicadero está orientado al conductor, con una ergonomía bien pensada. A pesar de sus dimensiones compactas (4239 mm de largo), el habitáculo ofrece un espacio adecuado para cuatro ocupantes, aunque las plazas traseras pueden ser algo justas para viajes largos. El maletero, con 330 litros, es suficiente para el uso diario, pero no destaca por su amplitud.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el BMW 116i de 2007 incorporaba soluciones avanzadas para su época. Su motor de gasolina de 1.6 litros con inyección directa y distribución variable Valvetronic, junto con la construcción ligera de aluminio para el bloque y la culata, buscaba optimizar la eficiencia y el rendimiento. La transmisión automática de 6 velocidades era un punto fuerte, ofreciendo suavidad y rapidez en los cambios. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, así como un sistema de dirección de cremallera con asistencia eléctrica, que proporcionaba una respuesta precisa. Aunque no disponía de las últimas ayudas a la conducción que vemos hoy en día, su equipamiento era competitivo para su segmento y año, centrado en la experiencia de conducción y la seguridad activa y pasiva.
Competencia
En el competitivo segmento de los compactos premium, el BMW 116i de 2007 se enfrentaba a duros rivales. El Audi A3, con su tracción delantera y un interior de gran calidad, era uno de sus principales contendientes. El Mercedes-Benz Clase C Sportcoupé, aunque con un enfoque ligeramente diferente, también competía por el mismo tipo de cliente. Otros modelos como el Volkswagen Golf GTI, aunque no directamente premium, ofrecían una alternativa deportiva y bien equipada. El BMW Serie 1 se diferenciaba de ellos por su configuración de tracción trasera, que le otorgaba un carácter de conducción más purista y deportivo, un argumento de venta clave para los entusiastas de la marca.
Conclusión
El BMW 116i de 2007 es un coche que, a pesar de sus años, sigue ofreciendo una experiencia de conducción gratificante y un diseño atemporal. Su combinación de motor de gasolina eficiente, transmisión automática suave y tracción trasera lo convierte en una opción interesante para quienes buscan un compacto con un toque deportivo y la calidad inherente a BMW. Aunque su aceleración no es fulgurante y el espacio interior puede ser limitado para algunos, su agilidad, la calidad de sus acabados y el placer de conducción que ofrece lo hacen destacar en su segmento. Es un coche que invita a disfrutar de cada trayecto, con un equilibrio entre confort y dinamismo que pocos rivales pueden igualar.




