Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
177CV
Par
350Nm
Consumo
4.8l/100
Emisiones
128g/km
0-100 km/h
7.5s
Vel. Máx.
228km/h
Peso
1440kg
Precio
28,700€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
RWD
5 / 3 puertas
330 L
53 L
130 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 120d 3p · 177 CV (2007-2008)
Descripción general
El BMW 120d de 2007, en su versión de 3 puertas, es una propuesta audaz y compacta que encapsula la esencia deportiva de BMW en un formato más accesible. Con un motor diésel de 177 CV, este modelo no solo promete eficiencia, sino también una experiencia de conducción dinámica y emocionante, manteniendo la tracción trasera que tanto aprecian los puristas de la marca. Es un coche que, a pesar de su tamaño, no renuncia a las prestaciones ni al placer de conducir.
Experiencia de conducción
Al volante del 120d, las sensaciones son puramente BMW. La dirección es precisa y comunicativa, el chasis responde con agilidad y el motor diésel de 177 CV empuja con contundencia desde bajas revoluciones, ofreciendo un par motor de 350 Nm que se traduce en una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 7.5 segundos. La tracción trasera garantiza un comportamiento dinámico y divertido, especialmente en carreteras reviradas, mientras que la suspensión, aunque firme, no llega a ser incómoda. Es un coche que invita a conducir y a disfrutar de cada curva, con una velocidad máxima de 228 km/h que subraya su carácter deportivo. La caja de cambios manual de 6 velocidades es un placer de usar, con recorridos cortos y precisos.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 1 de 3 puertas de 2007 es inconfundiblemente BMW, pero con un toque más juvenil y compacto. Sus líneas son atléticas y tensas, con una silueta que sugiere movimiento incluso cuando está parado. La parrilla de doble riñón y los faros angulosos le otorgan una mirada decidida, mientras que la ausencia de puertas traseras acentúa su perfil deportivo. A pesar de su tamaño compacto, el diseño interior es funcional y orientado al conductor, con materiales de buena calidad y un ensamblaje robusto. Es un coche que, estéticamente, ha envejecido con dignidad, manteniendo su atractivo y su identidad premium.
Tecnología y características
En 2007, el BMW 120d incorporaba tecnología avanzada para su segmento. Su motor diésel de 1995 cc con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento. La inclusión de la tecnología Stop/Start, aunque no tan común en la época, contribuía a reducir el consumo y las emisiones. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delante y discos macizos detrás, y una dirección asistida eléctrica que ofrecía una respuesta precisa. Aunque no disponía de las pantallas táctiles y la conectividad de los modelos actuales, su tecnología se centraba en la mecánica y la dinámica de conducción, ofreciendo una experiencia pura y sin filtros.
Competencia
En su segmento, el BMW 120d de 2007 se enfrentaba a competidores de peso como el Audi A3 2.0 TDI, el Volkswagen Golf GT TDI y el Mercedes-Benz Clase C Sportcoupé. Frente a ellos, el BMW destacaba por su tracción trasera, que le otorgaba un carácter de conducción más deportivo y diferenciador. Su motor diésel era uno de los más potentes y eficientes de su clase, y su diseño, aunque polarizador para algunos, ofrecía una alternativa fresca y dinámica a las propuestas más conservadoras de sus rivales. Era la opción para aquellos que buscaban un compacto premium con un claro enfoque en el placer de conducir.
Conclusión
El BMW 120d de 2007 es un coche que, incluso hoy, sigue siendo una opción muy interesante para quienes buscan un compacto con alma deportiva y la calidad inherente de BMW. Su combinación de un motor diésel potente y eficiente, un chasis ágil con tracción trasera y un diseño distintivo, lo convierten en un vehículo emocionante y práctico para el día a día. Es un coche que te hace sentir conectado a la carretera, que te invita a disfrutar de cada trayecto y que, a pesar de los años, mantiene intacta su esencia de puro placer de conducir. Una joya compacta que sigue brillando con luz propia.




