Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
204CV
Par
400Nm
Consumo
5.5l/100
Emisiones
145g/km
0-100 km/h
7s
Vel. Máx.
236km/h
Peso
1485kg
Precio
36,375€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
RWD
5 / 3 puertas
330 L
51 L
150 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 123d 3p Aut. · 204 CV (2010-2012)
Descripción general
El BMW Serie 1 123d es una declaración de intenciones, un compacto que desafió las convenciones de su época. En un mundo que empezaba a dudar del diésel, BMW lanzó esta joya de 204 caballos con propulsión trasera, creando un coche que no solo era eficiente, sino profundamente emocionante y único en su especie.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es sentir una conexión inmediata con el asfalto. El empuje de sus 400 Nm de par es brutal y constante, pegándote al asiento desde muy bajas vueltas. La propulsión trasera te regala un dinamismo puro, una agilidad en curva que te hace sonreír y buscar el siguiente giro. La caja automática de 6 velocidades gestiona la potencia con inteligencia, permitiéndote disfrutar de una conducción deportiva sin sacrificar la comodidad en el día a día. Es un diésel con alma de gasolina.
Diseño y estética
Su carrocería de 3 puertas acentúa su carácter deportivo, con un capó largo y una zaga corta que gritan 'BMW' desde cualquier ángulo. Las proporciones son perfectas, musculosas y elegantes a la vez. Por dentro, la calidad de los materiales y el diseño orientado al conductor te envuelven en una atmósfera premium, donde cada detalle está pensado para el placer de conducir.
Tecnología y características
El corazón de esta máquina es su motor diésel de 2.0 litros con tecnología TwinPower Turbo, una proeza de la ingeniería para su tiempo que lograba una potencia específica de más de 100 CV por litro. Combinado con una dirección precisa y un chasis perfectamente equilibrado, este Serie 1 demostraba que la tecnología no solo servía para la eficiencia, sino para intensificar las sensaciones y crear una experiencia de conducción inolvidable.
Competencia
En su momento, se enfrentó a titanes como el Audi A3 2.0 TDI o el Volkswagen Golf GTD. Aunque sus rivales alemanes ofrecían gran calidad y prestaciones, ninguno podía igualar la receta mágica del BMW: un motor longitudinal y la propulsión en el eje trasero. Esa característica lo convertía en la elección predilecta para los puristas de la conducción que buscaban algo más que simple aceleración en línea recta.
Conclusión
El BMW 123d es más que un simple coche; es una pieza de culto para los entendidos. Representa una era en la que un compacto diésel podía ser el deportivo más divertido y gratificante del garaje. Su combinación de rendimiento, eficiencia y purismo dinámico es algo que difícilmente volveremos a ver, convirtiéndolo en un futuro clásico que despierta pasiones.




