BMW 120d 3p · 177 CV (2010-2012)

2007
Gasóleo
RWD
Manual 6v
BMW Serie 1 - Vista 1
BMW Serie 1 - Vista 2
BMW Serie 1 - Vista 3
BMW Serie 1 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 1

Potencia

177CV

Par

350Nm

Consumo

4.7l/100

Emisiones

125g/km

0-100 km/h

7.5s

Vel. Máx.

228km/h

Peso

1440kg

Precio

29,950

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

330 L

Depósito

51 L

Potencia

130 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima177 CV / 130 kW
Par máximo350 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito51 L
Maletero330 L

Análisis detallado del BMW 120d 3p · 177 CV (2010-2012)

Descripción general

El BMW Serie 1 120d de esta generación es una declaración de intenciones en un frasco pequeño. En un mundo de compactos de tracción delantera, BMW se atrevió a ofrecer la pureza de la propulsión trasera, creando un coche para quien entiende que conducir es mucho más que desplazarse. Con 177 caballos de un enérgico motor diésel, prometía un equilibrio casi perfecto entre prestaciones emocionantes y un consumo ridículo, encapsulando la esencia de la marca en su formato más accesible.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante es redescubrir el placer de conducir. El empuje de sus 350 Nm de par te pega al asiento desde muy bajas vueltas, con una contundencia que sorprende. Pero la verdadera magia reside en su chasis. La dirección es precisa y comunicativa, y la zaga se insinúa en las curvas con una nobleza que te da una confianza inmensa. Cada cambio con la caja manual de seis velocidades es una conexión directa con la mecánica. No es un coche que te aísla, es un coche que te habla y te convierte en parte de la experiencia.

Diseño y estética

Su carrocería de tres puertas es atlética y compacta, con las proporciones clásicas de un BMW: un capó largo que esconde el motor longitudinal y un habitáculo retrasado. No es el más espacioso de su clase, especialmente en las plazas traseras, pero su diseño no busca la máxima practicidad, sino evocar deportividad. El interior es un santuario para el conductor, con una ergonomía impecable, materiales de alta calidad y una atmósfera sobria y premium que envuelve y se centra en lo que importa: la carretera.

Tecnología y características

Para su época, el 120d era un compendio de tecnología al servicio de la eficiencia y el dinamismo. Su motor diésel de 2.0 litros con inyección por conducto común y turbo de geometría variable era una obra de ingeniería. Incorporaba soluciones como el sistema Start-Stop para reducir el consumo en ciudad. A nivel de chasis, la suspensión trasera de paralelogramo deformable y la dirección con asistencia eléctrica eran claves para lograr ese comportamiento ágil y preciso que lo definía.

Competencia

Sus competidores directos eran el Audi A3 y el Mercedes-Benz Clase A. El Audi A3 ofrecía una calidad interior soberbia y la opción de la tracción total Quattro, mientras que el Clase A de entonces jugaba la carta de la versatilidad. Sin embargo, ninguno podía replicar la experiencia de conducción pura y el equilibrio dinámico que proporcionaba la propulsión trasera del Serie 1. Era, y sigue siendo, una propuesta única en su especie dentro del segmento de los compactos premium.

Conclusión

Este BMW 120d no es simplemente un coche, es una experiencia para puristas en un formato práctico para el día a día. Representa una filosofía que hoy parece extinguida en su segmento: la prioridad absoluta del placer de conducir. Es un vehículo con alma, que recompensa a quien valora la conexión con la máquina y el asfalto. Un futuro clásico que demostró que no hace falta un gran tamaño para disfrutar de grandes sensaciones al volante.