Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
204CV
Par
400Nm
Consumo
5.1l/100
Emisiones
135g/km
0-100 km/h
6.9s
Vel. Máx.
238km/h
Peso
1485kg
Precio
33,350€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
RWD
5 / 3 puertas
330 L
53 L
150 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 123d 3p · 204 CV (2008-2010)
Descripción general
El BMW 123d no es un compacto cualquiera; es una declaración de intenciones de una época en la que BMW se atrevía a romper moldes. Imagina la fuerza de un motor diésel de 204 caballos y la pureza de la tracción trasera, todo concentrado en una carrocería ágil de 3 puertas. Es un coche que susurra deportividad y eficiencia a partes iguales, una joya de la ingeniería alemana que nació para emocionar en cada trayecto.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del 123d es redescubrir el placer de conducir. El empuje de sus 400 Nm de par desde apenas 2000 revoluciones te pega al asiento con una contundencia que sorprende y enamora. La caja de cambios manual de 6 velocidades es tu cómplice perfecta para exprimir cada caballo, mientras que la tracción trasera te regala un dinamismo puro, un baile preciso en cada curva que los tracción delantera solo pueden soñar. Es un coche que se siente vivo, comunicativo y endiabladamente rápido, convirtiendo cada adelantamiento en una experiencia adictiva.
Diseño y estética
Su diseño es puro BMW, con un capó largo y una cabina retrasada que gritan 'tracción trasera'. La silueta de 3 puertas acentúa su carácter egoísta y deportivo, con líneas tensas y una mirada agresiva que no ha perdido vigencia. Por dentro, te abraza un habitáculo enfocado al conductor, con materiales de calidad y una ergonomía estudiada. No es el más espacioso, pero su atmósfera sobria y premium te hace sentir que estás en un coche especial, construido para disfrutar del camino, no solo para llegar al destino.
Tecnología y características
La verdadera magia de este coche reside en su corazón mecánico. Fue pionero al montar un motor diésel de 4 cilindros y 2.0 litros con doble turbo secuencial, una proeza que le permitía alcanzar más de 100 CV por litro. Esta tecnología, junto a un chasis perfectamente equilibrado con suspensión multibrazo trasera y un sistema de frenos a la altura, demostraba que la eficiencia del diésel no estaba reñida con las más altas prestaciones deportivas. Incorporaba además soluciones como el Start/Stop para optimizar su consumo en ciudad.
Competencia
En su momento, el BMW 123d jugó en una liga propia. Mientras rivales como el Audi A3 2.0 TDI o el Volkswagen Golf GTD ofrecían potentes motores diésel en carrocerías compactas, ninguno podía igualar la carta de presentación del BMW: la tracción trasera. Esta característica lo distanciaba de todos, ofreciendo una experiencia de conducción más purista y deportiva. Era el coche para quien no solo buscaba aceleración en línea recta, sino también la conexión y el equilibrio que solo un propulsión puede dar.
Conclusión
El BMW 123d es más que un coche; es una pieza de culto para los verdaderos aficionados al motor. Representa una fórmula casi extinta: la unión perfecta entre la economía de un diésel y el alma de un deportivo de tracción trasera. Es un vehículo con una personalidad arrolladora, capaz de ofrecer consumos ridículos en un viaje tranquilo y, al instante siguiente, dibujar una sonrisa en tu rostro en una carretera de montaña. Un futuro clásico que demostró que la pasión por conducir no entiende de combustibles.




